Los elementos estructurales de un edificio



Elementos lineales.

Los elementos más sencillos que pueden identificarse en una estructura son aquellos que se moldean como líneas, o sea que tienen una de sus dimensiones mucho mayor que las otras dos.

Estos elementos se tratarán aquí en función del tipo de solicitación que en ellos predomina.

Entre los ejemplos más sencillos pueden distinguirse dos casos: el tirante como elemento de eje recto sujeto a una carga actuante en dirección de su eje, y el cable colgante que sirve para resistir cargas transversales y que toma la configuración adecuada a cada sistema de carga que está sujeto.

Un aspecto especialmente importante en el diseño de un elemento en tensión es la necesidad de un anclaje.

Este elemento transmite la fuerza en él aplicada a un punto de apoyo que puede ser otra parte de la estructura o el terreno.


Cuando la reacción se transmite a la estructura, puede introducir en ella solicitaciones importantes, cuando se transmite al terreno debe ser contrarrestada ya sea por gravedad, mediante un elemento de anclaje cuyo peso equilibre la reacción, ya sea por fricción entre un elemento de anclaje y el terreno.

El dispositivo de anclaje puede resultar complejo y costoso, ya que suelen introducirse en él concentraciones de esfuerzos muy elevadas.

Otra característica de los elementos de tensión es su escasa o nula rigidez para fuerzas que actúan fuera de su eje. Con frecuencia los tirantes se diseñan con cierta rigidez transversal para que absorban flexiones accidentales, como diagonales de armaduras, por ejemplo.

El material obvio para trabajar en tensión es el acero, por su alta resistencia y por la relativa facilidad de ser anclado.

En elementos largos y en estructuras importantes es común utilizar aceros de muy alta resistencia para aprovechar al máximo la potencialidad de este material, aunque con ello se presentan mayores dificultades en el anclaje.

Cuando no se pretende que el elemento tenga rigidez transversal, la sección ideal es la circular, barra maciza o cable.

El concreto reforzado se emplea en ocasiones en tirantes, aunque aquí la función del concreto es puramente de protección del refuerzo que es el que proporciona resistencia a tensión.

La ventaja de un tirante de concreto es que puede funcionar como puntal si las cargas llegan a cambiar de sentido y requieren que el elemento trabaje a compresión.

El anclaje de tirantes de concreto se realiza normalmente por adherencia de las barras de concreto dentro de la parte de la estructura contra la que se aplica la reacción.

El empleo del refuerzo en tirantes de concreto reduce el problema del agrietamiento ante esfuerzos de tensión.

La buena resistencia a tensión de la madera permitiría su uso como tirante, sin embargo las dificultades de anclaje hacen poco conveniente el empleo de este material para dicho fin, excepto para elementos cortos, como diagonales de armadura. La mampostería obviamente es inadecuada por su pobre resistencia a tensión.

Publicaciones sobre distintos tipos de elementos.

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Los elementos estructurales de un edificio. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/construccion/estructurales-elementos.html.