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Un aspecto especialmente importante en el diseño de un
elemento en tensión es la necesidad de un anclaje. Este elemento transmite la
fuerza en él aplicada a un punto de apoyo que puede ser otra parte de la
estructura o el terreno. Cuando la reacción se transmite a la estructura, puede
introducir en ella solicitaciones importantes, cuando se transmite al terreno
debe ser contrarrestada ya sea por gravedad, mediante un elemento de anclaje
cuyo peso equilibre la reacción, ya sea por fricción entre un elemento de
anclaje y el terreno. El dispositivo de anclaje puede resultar complejo y
costoso, ya que suelen introducirse en él concentraciones de esfuerzos muy
elevadas. Otra característica de los elementos de tensión es su escasa o nula
rigidez para fuerzas que actúan fuera de su eje. Con frecuencia los tirantes se
diseñan con cierta rigidez transversal para que absorban flexiones accidentales,
como diagonales de armaduras, por ejemplo. El material obvio para trabajar en
tensión es el acero, por su alta resistencia y por la relativa facilidad de ser
anclado. En elementos largos y en estructuras importantes es común utilizar
aceros de muy alta resistencia para aprovechar al máximo la potencialidad de
este material, aunque con ello se presentan mayores dificultades en el anclaje.
Cuando no se pretende que el elemento tenga rigidez transversal, la sección
ideal es la circular, barra maciza o cable.
El concreto reforzado se emplea en ocasiones en tirantes,
aunque aquí la función del concreto es puramente de protección del refuerzo que
es el que proporciona resistencia a tensión. La ventaja de un tirante de
concreto es que puede funcionar como puntal si las cargas llegan a cambiar de
sentido y requieren que el elemento trabaje a compresión. El anclaje de tirantes
de concreto se realiza normalmente por adherencia de las barras de concreto
dentro de la parte de la estructura contra la que se aplica la reacción. El
empleo del refuerzo en tirantes de concreto reduce el problema del agrietamiento
ante esfuerzos de tensión. La buena resistencia a tensión de la madera
permitiría su uso como tirante, sin embargo las dificultades de anclaje hacen
poco conveniente el empleo de este material para dicho fin, excepto para
elementos cortos, como diagonales de armadura. La mampostería obviamente es
inadecuada por su pobre resistencia a tensión. (Articulo enviado por:
Raul E. Mercedez M. Pais:
España, Email: Prefiere anonimato) |