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Estructuralismo.
Para entender este periodo de Eisenman debemos situarnos en el ámbito
del estructuralismo, donde todo esta ligado con una estructura y cuando una
parte de esta se altera, se reciente el “todo”. Eisenman se vuelca al
estructuralismo en el sentido de la lingüística, esto se traduce en búsqueda de
disciplina, orden, y jerarquía, que refleja en forma directa el pensamiento de
Jacobson hasta Roland Barthes. La diferencias formales entre las casas tiene que
ver con los problemas del signo y el significante planteados por el
estructuralismo. Esta etapa, en el campo de la arquitectura, tiene un objeto
eminentemente intelectual y antiorganico, un trabajo intelectual vaciado de
realidad, un mundo cerrado y perfecto de geometrias puras y su combinatorias. El
primer paso constitutivo que Eisenman dio al generar sus primeras casas, lo
podemos encontrar en la separación del cubo de si mismo, en la abertura de una
grieta que al mismo tiempo separa la forma básica de si misma, enlazando las dos
entidades a través de su diferenciación. Es “entre” los cubos, mas que dentro de
ellos, donde los movimientos de
Eisenman estrenan las correspondencias, las
inversiones, las sustituciones y los desplazamientos en secuencia concatenada.
En esta etapa se evidencia una negación a la tradición y al sitio, una
superación de la historia sin nostalgia. La forma importa para lograr silencio y
ruptura con la historia. El lugar es entendido como banco de pruebas donde se
experimenta sin condicionamientos con lo que se evidencia la autonomía del
proyecto, que si es necesario colisiona contra la lógica del lugar. A esta
concepción se suma la incorporación de tecnología moderna que ofrece nuevos
medios para conformar el espacio y definirlo no necesariamente por la
estructura, sino examinando elementos como el pilar y el muro, como algo mas que
resolución de problemas funcionales, es por esto que no es posible determinar
como funciona la estructura al examinar los pilares y las vigas. A todo el
aparato aparentemente estructural se le cambio su significado por que no
soportan cargas, por lo que la utilización del mismo produce un llamado de
atención, una señalización, un elemento de un esquema formal.
Esta postura, adoptada por Eisenman, da origen a una arquitectura que en un
primer momento reconoce una obligación con cuestiones ajenas a ellas. Los
proyectos de los años 80, se abrieron a la geografía de sus solares y, a las
ansiedades de la creación. De esta manera el, en sus proyectos, saca a la luz la
topografía urbana del emplazamiento e imagina la ubicación de los cimientos en
el terreno. Al descubrir la importancia del lugar, decide que la arquitectura no
puede ser ajena a la idea del holocausto. La conciencia trágica del holocausto,
instaurada en sus proyectos lleva a que la arquitectura explore y saque a la luz
la olvidada memoria colectiva de un pueblo, y es en este punto, donde el
quehacer arquitectónico es resultado de la manipulación conjunta de textos y
ciudades que se convierten en soportes de una construcción física. De ahora en
adelante, la arquitectura de Eisenman creara su propio terreno, transformando
realmente sus condiciones topográficas tanto como sus ostensibles propósitos,
por lo que las condicionantes del emplazamiento asumieron por primera vez un
papel esencial, ya que las transformaciones arquitectónicas se realizaran en
el solar.
HOUSE X. La idea de generación es dividir en cuatro cuerpos autónomos, a
diferencia de las anteriores de hacer un solo cuerpo autosuficiente. A través de
esta obra, Eisenman nos da a entender, lo preocupante de una tendencia cultural-ideologica
de que el hombre no puede creer y confiar en la idea de la racionalidad y la
perfección; pero sin caer en el punto de vista del post-modernismo, que es la
antipatía a lo ideológico. Articulo colaborado por
Noel Rivera, Mexico, para
www.arqhys.com
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