Arte de Fenicia


   


En el arte fenicio concurren elementos de muy diversas procedencias: egipcios, griegos, mesopotámicos, egeos, sirios y micénicos, es decir, fue un arte eminentemente ecléctico.

La característica fundamental de este arte fue fundir, asimilar y armonizar en todo original, corrientes artísticas diferentes. Durante un millar de años, fue imposible moverse por el mundo mediterráneo sin encontrarse con artículos fenicios: las joyas, el vidrio, el marfil tallado, los recipientes de metal decorado: los diseños eran de una amplia y desconcertante variedad, pues los artistas fenicios los adoptaban de otras culturas para satisfacer los variados gustos de sus clientes. Al principio los fenicios actuaban sobretodo como tratantes, los buhoneros contentos de comerciar con cerámica minoica o escarabeos egipcios, fortalecieron el comercio marítimo, pero su pericia no tardó en desarrollarse. Con el tiempo fundaron una industria de creación artesanal, donde se hacían la mayoría de los objetos decorativos con los que comerciaban.

Trabajaban miniaturas de marfil exquisitamente labradas, aunque fabricaban figurillas, placas ornamentales y artículos útiles. La principal producción en marfil de los fenicios consistía en paneles decorativos para muebles de su propia creación con maderas de alta calidad. Los asirios apreciaban mucho estos muebles y recibieron muchos como tributo y como botín. El marfil fenicio provenía de los colmillos de elefantes indios y africanos. De hecho los cartagineses criaban elefantes en sus granjas. Fabricaban adornos de oro, plata, cobre y bronce, producidos en serie. La orfebrería en su mayoría es creada en filigrana y granulada. Este proceso estuvo olvidado durante muchos siglos e intrigo a los joyeros hasta que fue redescubierto en la década de 1920. Tanto la Ilíada como la Odisea, describen con admiración los recipientes de plata sidonios.

Plinio dice que la invención del vidrio se debe a los fenicios, al igual que la pasta vitria. Sin embargo esta tradición la heredaron de Egipto y Mesopotamia, pero adquirieron gran pericia en la manufactura de abalorios y objetos ornamentales. También fabricaban pequeños frascos de incienso y otros recipientes, usando arena de primera calidad procedente de las de Tiro. Los fenicios empleaban una pasta de arena fina combinada con carbonato sódico. Sometiéndola a grandes temperaturas y añadiéndole pigmentos, la mezcla se convertía en vidrio de colores. Las fábricas de pasta vitria produjeron los “vasos”, objetos muy usados por los fenicios, que hacían gran uso de los perfumes. Homero, alaba una de los productos más famosos de los artesanos fenicios, las copas con figuras en relieve e incisas, de una exquisita elegancia y belleza. Las fabricaban en oro, plata o bronce, eran consumados maestros en su técnica.

En el siglo IX antes de nuestra era, nace en Chipre una cerámica fenicia bellamente decorada, cuya superficie podía competir incluso con el metal. Los fenicios difundieron el uso de las ánforas como envase de almacenamiento, las figuras de cerámica a molde se puso al alcance de un público muy amplio y dejo de ser exclusivo de las clases elevadas. Los fenicios se interesaron más en su cerámica por su utilidad que por la belleza. Un curioso aspecto de esta venta es que la mayor parte de lo que ha perdurado proviene de otros países, lo cual refleja la manera en que los fenicios inundaban sus mercados, pero ello ha dificultado el poder conocer el verdadero estilo fenicio y diferenciarlo. Los fenicios salieron a través del mar, llevando consigo esta economía mixta de industria, arte y comercio y la desarrollaron en sus colonias occidentales. (Articulo enviado por: SEYNI GUZMAN. Email: sealguz21@yahoo.com)


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