Coherencia formal


   


El principio de coherencia.

El concepto de coherencia presenta al menos dos facetas de interés para la lógica visual. • La primera de ellas se refiere al aspecto coherente como el mundo se presenta ante nuestros sentidos, al menos en los estados normales de nuestra vida. • La segunda a la manera de crear imágenes, haciendo uso de criterios estilísticos y formales que obedecen a razones profundas, aunque en ocasiones estas razones no resultan evidentes ni para los propios artistas.

En este artículo se tratará de poner de manifiesto la conexión existente entre ambas facetas y de sacar conclusiones útiles para la creación y el diseño desde un punto de vista práctico, destacando cómo y sobre qué bases funciona el principio lógico de coherencia aplicado a la creatividad visual.

El principio de analogía y sus funciones: El concepto de coherencia se basa, fundamentalmente, en la noción de analogía. Podemos definir la analogía como una idea de igualdad que presenta diversos grados de exactitud. Es una noción básica sin la cual no podríamos establecer el menor conocimiento del mundo, al menos en el sentido que para los humanos tiene el verbo conocer. Según esto, el principio de analogía es, probablemente, el pilar básico de nuestra percepción visual y de nuestras construcciones mentales. Imaginar un mundo sin analogía es lanzarse al laberinto de lo absolutamente indiferenciado, en el que todo es distinto a todo y no existen ni pueden existir patrones comparativos o normas. Es decir, un mundo incoherente. El principio de analogía nos permite determinar grupos de pertenencia, identificaciones individuales, desarrollar comparaciones cuantitativas o cualitativas, y todo ello con diversos grados de exactitud o aceptación. El principio de analogía, pues, es flexible, abierto y atento a las situaciones concretas en las que funciona o se presenta.

Como organizador de la percepción visual aparece en los niveles más bajos de conocimiento: un niño de pocos minutos de vida usa de manera innata el principio de analogía para distinguir los rasgos básicos de los rostros humanos, como demostraron las investigaciones de Mark Johnson y otros con “rostros” como los reproducidos en la siguiente figura: En otro plano perceptivo, la analogía actúa como organizador del campo visual y de la forma percibida, tanto a través del significado de lo que vemos como de su forma. (Articulo enviado por: Lizbeth Maldonado. EMail: gatyacuariana@hotmail.com)


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