|
Historia de Sevilla.
Sevilla es la capital de la comunidad autónoma de Andalucía. Sevilla desde sus
inicios hasta hoy día, ha sido visigoda, romana, musulmana y cristiana. También
es conocida con los nombre de Hispalis e Isbiliya, nombre dado por los romanos y
los musulmanes. Sevilla en los tiempos del descubriendo del nuevo mundo, pasó a
ser un
puerto de salida y llegada
de las embarcaciones que se destinaban a la exploración y a la colonización de
nuevas tierras. En ese tiempo su economía mercantil se desarrollo a grandes
niveles.

Hoy en día, esta ciudad es un verdadero punto turístico, donde cientos de
personas viajan para presenciar sus ferias y la semana santa. Este lugar se
distingue por su privilegiado clima y por su gente. Según fuentes, el verdadero
origen de Sevilla se remonta al pueblo tartesso, ya que en sus tierras fue
encontrado un gran tesoro llamado Carambolo que contiene pieza de oro macizo.
Sevilla se convirtió en una gran urbe, cuando fue conquistada por los romanos;
los cuales vencieron a los cartagineses que estaban asentados en el año 206
antes de cristo. Los romanos utilizaban esta urbe como capital mercantil. Y
construyeron en las afueras la llamada Itálica, que era una colonia residencial
donde nacieron los emperadores romanos Adriano y Trajano.
Posteriormente fue tomada por un dirigente vándalo conocido como Gunderico, en
el año 426. En este periodo se originaron diferentes invasiones hasta que
llegaron los Visigodos, donde llegaron a reinar Leovigildo y su hijo Recaredo.
En esta época el territorio fue reconocido como un centro cultural gracias a Las
Etimologías que escribió San Isidro (figura que nació en el año 560). En la
actualidad este personaje aparece en el escudo de la ciudad.
Luego muza conquistó a Sevilla, dando a lugar la época musulmana que duró
aproximadamente cinco siglos. En esta época Sevilla fue catalogada como la
ciudad más importante de Al-Andalus. Años después se asentaron los nuevos
señores de Al-Andalus: almohades y almorávides. Estos le dieron a la ciudad lo
que hoy se conoce como casco histórico. En esta época fue que se construyó la
Torre de Oro, la Giralda y el Alcázar; que en la actualidad están intactos y son
considerados como un emblema nacional.
Luego del año 1248 el rey Fernando III, expulsó a la población musulmana, y se
dividió el territorio entre los conquistadores. Fernando III gobernó hasta su
muerte, pasándole el reinado a su hijo Alfonso X. En el territorio épocas mas
tarde hubo un asentamiento de población judía, principalmente en el barrio Santa
Cruz, pero estos fueron expulsados, y los que se quedaron fueron convertidos en
cristianos. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
|