El hormigón armado



El hormigón armado.

Ya desde mediados del siglo XIX se realizaron algunas obras con hormigón armado. Al principio eran elementos parciales como terrazas1, y macetas jardineras (Monier 1849) o hasta barcos (Lambot 1848).

El primer forjado de vigueta metálica y placa armada, lo construyó Ward en 1875 y el mismo Monier patenta la primera viga en 1878.

Hennebique edificó en 1900 el primer edificio construido completamente con hormigón armado: muros forjados y escaleras. Aunque es más conocido el edificio que construyó, en 1903, Auguste Perret en la calle Franklin de París con estructura de hormigón armado o el garaje Ponthieu de 1905.

A partir de entonces se suceden los proyectos de puentes, chimeneas, depósitos y edificios. Pero quizá lo más significativo de la construcción en hormigón fue que tendría siempre el soporte de una intensa investigación de nuevas técnicas y sistemas que mejoraban aspectos parciales y complementarios: desde la formación de los sistemas auxiliares de encofrado hasta la composición química del propio material.

La ciencia de la construcción estuvo también aportando avances en los métodos de cálculo de la estabilidad de los edificios. Y en este terreno el uso de computadoras representó un gran salto adelante desde mediados del siglo XX.


La apuesta de estos pioneros por todo un sistema constructivo y el empuje de los avances técnicos y científicos, hizo que en muy poco tiempo se hicieran grandes progresos.

Nombres como Freyssinet, Maillart, Boussiron, Le Corbusier, Eduardo Torroja o Frank Lloyd Whrigt irán alternándose en el candelero de los primeros en hacer una propuesta o en construir una novedad técnica: la primera cúpula, el primer encofrado con apertura en la clave, la primera casa prefabricada, la primera lámina plegada o el primer rascacielos, sistemas nuevos de encofrado, desencofrado, armado u hormigonado.

Las dos primeras décadas del siglo XX fueron un tiempo de búsqueda, de innovación, de estudio y prueba. En los años veinte, treinta y cuarenta aparecieron construcciones interesantes que junto con una solución ajustada al cálculo y al coste, tenían una innegable elegancia. Sobre todo las construcciones laminares de los años 40 y 50 que redujeron a hojas las bóvedas de las cubiertas..

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. El hormigón armado. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/construccion/hormigonarmado.html.