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Identificación de suelos.
El problema de la identificación de los suelos es de importancia fundamental en
la
ingeniería. Identificar un suelo es, en rigor,
encasillarlo dentro de un sistema previo de clasificación. La identificación
permite conocer, en forma cualitativa, las propiedades mecánicas e hidráulicas
del suelo, atribuyéndole las del grupo en que se situé, por ende la experiencia
juega un papel muy importante en la utilidad que se pueda sacar de la
clasificación.
Identificación de campo de suelos gruesos. Los materiales constituidos por
partículas gruesas se identifican en el campo sobre base prácticamente visual.
Extendiendo una muestra seca del suelo sobre una superficie plana puede
juzgarse, en forma aproximada, de su graduación, tamaño de partículas, forma y
composición mineralogíca. Para distinguir las gravas de las arenas puede usarse
el tamaño ½ cm. Como equivalente a la malla Nº 4.
Identificación de suelos finos. El criterio para identificar en el campo los
suelos finos, contando con algo de experiencia, es aconsejable el comparar
sistemáticamente los resultados de la identificación de campo realizada, con los
del laboratorio, en cada caso en que exista la oportunidad. Las principales
bases de criterio para identificar suelos finos en el campo son la investigación
de las características de dilatancia, de tendencia y de resistencia en estado
seco. La dilatancia. Una pastilla con el contenido de agua necesario para que el
suelo adquiera una consistencia suave, pero no pegajosa, se agita
alternativamente en la palma de la mano, golpeándola secamente contra la otra
mano, manteniéndola apretada entre los dedo.
Tenacidad: la prueba se realiza sobre un espécimen de consistencia suave,
similar a la masilla. Este espécimen se rola hasta formar un rollito de unos 3mm
de diámetro aproximado, que se amasa y vuelve a rolar varias veces. Color: el
color del suelo suele ser un dato útil para diferenciar los diferentes estratos
y para identificar tipos de suelos, cuando se posea experiencia local. Por
ejemplo el color negro y otros de tonos oscuros suelen ser indicativos de la
presencia de materia orgánica coloidal. Los colores claros y brillantes son
propios, más bien de suelos inorgánicos. El Olor: los suelos orgánicos (OH y OL)
tienen por lo general un olor distintivo, que puede usarse para identificación;
el olor es particularmente intenso si el suelo esta húmedo, y disminuye con la
exposición al aire, aumentando, por el contrario, con el calentamiento de la
muestra húmeda. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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