|
Lamparas y candelabros.
Es muy importante tener presente el protagonismo de las
luminarias, en general cuando se trata de
ambientar cualquier espacio, detalle que muchas personas suelen pasar por alto.
No es suficiente colocar una bombilla sobre las cabezas, o algunas lámparas en
las esquinas, ya que lo que se necita no es solo iluminación, sino que la misma
sea la adecuada para el espacio y el estilo que se quiere implantar en el lugar.
Los profesionales en el campo de la decoración de interiores
hablan sobre el error principal en las personas que se esfuerzan por colocar
diversas fuentes de iluminación en los techos de los distintos espacios,
dominando en estos el salón del comedor. Esto se debe a que tratan de lograr que
en cada rincón la iluminación sea la misma, proviniendo de la parte superior de
la estancia, es decir de los techos.
Esto muy lejos de ser agradable, provoca que los espacios se
tornen fríos y poco acogedores, además de que les resta intimidad a los
espacios, lo cual se puede disminuir agregando por ejemplo, un candelabro que
distribuya la iluminación a varias partes del espacio. Cuando se trata del salón
del comedor, es muy importante saber ubicar las luminarias, ya que este factor
distrae a los usuarios, tanto si la iluminación está muy baja, como si la misma
está dirigida hacia el techo, pues puede crear la sensación de separación de
techo de las demás partes del espacio.
Se recomienda que al emplear un candelabro la zona inferior
se encuentre a unos 75 centímetros de la mesa. En el centro, que no sea muy
fuerte para conservar el balance, además de que permite mantener la visual al
levantarse de la mesa. No olvide colocar las lámparas de pared a 180
centímetros, para crear pirámides de luz, cuya fuente central sea el medio. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
|