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Naturaleza, hombre y arquitectura.
Por Claudio De la Cruz Rola. La tierra es uno de los planetas más
pequeños del sistema solar. Es una esfera comprimida en sus polos y ensanchada
en el Ecuador, que vista desde miles de kilómetros de distancia en el espacio,
es descrita como uno hermoso y cautivante oasis, un espectáculo de color azul y
verde. Está se compone por un conjuntos de capas, donde se producen reacciones
químicas y físicas esenciales para la vida. La Biosfera es la capa donde se
desarrolla la naturaleza a y donde se integran todos los seres vivos y sus
relaciones entre sí. El hombre desde sus inicios siempre estuvo cautivado por la
naturaleza que lo maravillaba y lo protegía. El hombre explicaba la naturaleza
como un conjunto de deidades, a los cuales les rendían culto y adoración.
Sucesiva y paulatinamente el ser humano fue desarrollando e incrementando su
capacidad de razonamiento y sus conocimientos sobre la naturaleza, lo que le
permitió resolver con mayor facilidad los problemas de adaptación con el medio
ambiente que lo rodeaba. Esta adaptación requería de una extracción de materia
prima de la naturaleza, para construir los instrumentos esenciales que le
llevaría al desarrollo de su vida (madera para el fuego, piedras, vegetales,
etc.)

Con la evolución del ser humano, los ecosistemas se ha ido modificando y
ramificando, dando lugar a un nuevo tipo de ecosistema, el ecosistema Urbano.
Estos asentamientos humanos, son parte de un medio ambiente construido, los
cuales están sujetos a distintas características como son. su densidad
poblacional y su escala. En sus primeros periodos, los problemas que enfrentaba
el hombre eran el
clima feroz, los cambios improvistos del medio
ambiente y los animales salvajes. Hoy en día, el problema que enfrenta es la
compleja sociedad en la cual vivimos, la pobreza extrema gracias a las
desigualdades sociales, el uso de tecnología que cada vez más degrada nuestra
naturaleza y el raciocinio científico y curioso del hombre. El hombre ha perdido
el derecho de ser libre en la naturaleza, de ser un organismo único, en armonía.
Las ciudades modernas tienen un metabolismo lineal, donde no hay una
racionalización de los recursos naturales, (lo que entra no sale), sin pensar en
la generaciones futuras. Las ciudades en las cuales vivimos nos han convertido
en un ser individualista, poco natural, sin ninguna preocupación hacia la flora
y la fauna.
Cuando hablamos de entorno (contexto o medio ambiente), ya sabemos que la
implicación es mayúscula, ya que debe considerar todo lo que envuelve a la
arquitectura, que no solo incluye lo físico, sino también lo no-físico, lo
intangible, de lo natural, pero también la creación o transformación producto de
la mano del hombre, de conservar la naturaleza, pero también de preservar y
potencia la cultura y por supuesto, de las profundas y complejas relaciones que
se dan entre ellas. Debemos de tomar en cuenta, que el ser humano y los
edificios, son parte de un ecosistemas, para así lograr una arquitectura,
humana, una arquitectura para el hombre, ya que el hombre es naturaleza. La
arquitectura es reflejo de las civilizaciones, así, que esta como lenguaje, debe
ser sentimental hacia la naturaleza. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ]
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