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Pintura y enfermedad a veces andan juntas,
se soportan y en algunos casos conviven bien, se llega a crear una simbiosis
entre el malestar y la manera de expresarse. Sin embargo, el arte es
independiente y las dolencias en algunos casos no se refleja en la obra y
paradójicamente la creación refleja un planteamiento plástico carente de los
malestares de la enfermedad. Pensamos que el dolor será expresado, pero, no es
así. Sin embargo, en algunos artistas va a ser motivo e inspiración para quedar
reflejado en las telas o esculturas.
La artista que va a expresar en su obra el dolor, es la mexicana Frida Kahlo
(1910-1954) Sus autorretratos son una radiografía de sus pesares y dolores,
pintando en sus obras todo los aparatos metálicos y de cuero que usaba para la
columna. Mujer de grandes sufrimientos y desgracias, en su obra queda reflejada
su vida, sus sueños, sus sufrimientos. Pinturas que siguen su evolución en ella
misma; extrañamente, esos ensamblajes que están presentes en sus trabajos, en un
mundo surrealista, quedan plasmados en la tela como imágenes de su cotidianidad,
porque en verdad; la vida de Frida está llena de desgracias y accidentes.
Realizadas con elementos introspectivos y la yuxtaposición de objetos
incongruentes. Pero aun, en sus momentos críticos de mucho dolor trabajaba
acostada en su cama y su obra a pesar de todo el drama que representa,
insólitamente, es de gran belleza. Es un canto a la vida... un manuscrito de sus
dolencias, es un memorando de su diario vivir... y en medio de tantas
fidelidades e infidelidades, dolores y amores, de engaños y peleas... y entre
lienzos, pinceles y pinturas, compartió su vida con el pintor muralista Diego de
Rivera quien fue su gran amor.
Otro creador que en sus últimos años sufría de pérdida de la visión, fue el
francés Edgard Degas(1834-1917) perteneciente a una familia de acaudalados
banqueros. Artista que formó parte de los impresionistas, (pintores que habían
aprendido a captar las sutilezas de los colores, en cualquier elemento de la
naturaleza) pintó bailarinas, lavanderas, caballos, teatros y cafés. Empleó el
pastel para sus creaciones, se ayudó con la cámara fotográfica para realizar sus
obras. Pero con los años fue perdiendo la vista, y con gran seguridad comenzó a
trabajar la escultura. La arcilla que moldeaba fue tomando cuerpo, y de sus
manos brotaban formas de gran belleza; el deseo de expresarse lo llevó a
realizar bellas composiciones. Su estado de casi invidente le hizo descubrir
otro mundo; en su registro mental tenía grabado las proporciones, el movimiento
y su enfermedad no fue un impedimento para la creación. El Arte está en otro
nivel, y la necesidad de expresarse se encuentra en lo más hondo de los
creadores. Los artistas se nutren de todo el ambiente, de toda la atmósfera del
momento, de las búsquedas y queda reflejado en sus obras. Degas, no gozó de gran
fama en vida y su reconocimiento fue años después de muerto.
La aproximación al arabesco, a la escultura africana, la amistad con Picasso, el
haber pintado en la tendencia fauvista, pero llegó al arte por casualidad, o por
azar, abogado de profesión, una convalecencia en el hospital, a causa de una
apendicitis, y el regalo de una caja de colores, fue como Henri Matisse(1869-1954)
se acercó al arte y muy pronto comenzó a trabajar con el óleo, las figuras
esquemáticas, y obras de grandes formatos... pero la vida le tenía reservado la
enfermedad reumática. A pesar de encontrarse en una silla de ruedas no fue
motivo ni pretexto para hacer una obra de drama y de dolor; todo lo contrario su
trabajo tomó más vitalidad. Es una obra alegre, que respira vida, de variadas
formas y de colores puros, se construyó unas herramientas con el pincel amarrado
, para poder trabajar , y en los últimos años usó papeles coloreados recortados
con tijeras que reflejan una obra carente de dolencias... formas que se mueven
con gran soltura, libertad y de una gran riqueza de colores, muchas de ellas
hechas en la cama , en donde las líneas y las formas recorren todo el espacio.
Figuras de gran belleza, desnudos, escenas campestres, obras de fiestas, así es
la obra del pintor francés Augusto Renoir(1841-1919) pintor impresionista.
Artista que logro en vida ser reconocido, y produjo para satisfacer la demanda
de museos y coleccionistas, pero al final apareció la enfermedad, con dolores en
la mano, se amarraba los pinceles en la misma para plasmar sus desnudos... su
obra siguió su camino y el dolor no quedaba reflejado en la tela Este artista
padeció de artritis.
Los creadores desarrollan su obra con la magia que se adquiere con el trabajo
constante, cualquier cosa, algún motivo o forma va a enriquecer la pintura o
escultura. El artista se convierte en un buscador incansable, y todo lo ve en
función de su trabajo. La creación se convierte en una "enfermedad" viven, y
respiran en función de lo que andan buscando, hacen ensayos, es una alienación
de él mismo, las ideas fluyen a cada momento. Pasan las horas, los días, meses y
años, continúa concentrado en lo que quiere, tratando de dejar sus huellas en la
tela o en la talla de la piedra, de dejar registro de su escritura, de sus
pensamientos, de su vocabulario... su código ha ido madurando con los años, ya
habla con su propio lenguaje... No siente los dolores, ya que se está
realizando. Estudia, investiga, ve a otros creadores, se copia, se influencia,
encuentra... sin embargo, los malestares de sus dolencias, no están presentes o
son menos fuertes... Sus obras son sus calmantes... son sus mejorías... en
algunos la dolencia es tan grave que abandonan su trabajo. No obstante, hay
muchos que se imponen a sus problemas de salud y el Arte se convierte en
salvación... A veces suponemos que el dolor modifica la evolución de la obra. En
muchos casos ella sigue su camino, las exigencias son de la obra y su evolución
tiene más que ver con los momentos, con los conceptos, con los pintores que tal
creador en un momento determinado tenga amistad. El artista se impregna, ve,
observa , filtra y reenvía esa información que él ha procesado, y que ha
madurado a través de los años. Los dolores en la mayor parte de casos no
modifican la visión del creador, aun en los que han perdido la visión, porque el
arte en sí, se nutre de él mismo... sigue su propio camino y no tiene necesidad
de dolencias para ser original. |