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Plaza
Mayor. Los adjetivos encontrados en una denominación no es
precisamente lo que hace identificable un espacio, de este modo, una “Plaza
Mayor” en la ciudad, no es reconocida solo por sus dimensiones sino además por
su papel en la historia de la nación que le aloja. De igual manera la
denominación oficial de la plaza principal de una localidad cambia según su
función en determinada etapa, es así como en América la plaza principal o plaza
mayor es conocida por “plaza
de Armas” por su previsión como refugio en caso de un ataque a la ciudad, por lo
que poseían guarniciones de armas. En España la designación se da según
cuestiones de índole política por etapas, en este caso se sustituia por Plaza
Real o Plaza de la Constitución alternativamente según cambiara el gobierno
durante los siglos XIX y XX.
De manera conceptual podemos reconocer formalmente una plaza mayor como un
espacio abierto, de encuentro, nacido de una ramificación urbana que proviene de
otras plazas llamadas plazas de arrabal o plazas de mercado que constituyen las
plazas de los barrios, de las comunidades adyacentes al centro. Sin embargo, hay
algún caso de plaza abierta con funciones de mercado en el mundo islámico,
notablemente la Plaza Jamaa el Fna de Marrakech, designada Patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO; vemos así que la multifuncionalidad de los espacios
urbanos siempre será característica de los mismos y resultado de los hábitos
urbanos, comerciales y culturales del país al que pertenezca. Durante el reinado
de “El prudente” Felipe II, su arquitecto Real, Francisco de Salamanca diseñó la
primera plaza mayor regular y cerrada en Valladolid que sirvió de modelo desde
el siglo XVII para otras plazas de España, Hispanoamérica e Italia.
A partir del ejemplo dejado por Francisco Salamanca en Vallaloid las plazas de
arrabal fueron absorbidas por el caserío urbano, quedando en una posición más
céntrica, incrementando la altura de sus edificios, es entonces como reconocemos
ante la multifuncionalidad de la plaza la facultad de metamorfosis que ejerce en
la ciudad, en su aspecto, en su configuración como respuesta a cambios de otra
índole. En ese mismo orden las funciones de la plaza varian y amplían en la
misma medida en que esta hace cambiar a la ciudad, entre dichas funciones están:
• Espacio político (con la ubicación de edificios municipales)
• Espacio de festejos y solemnidades
• Autos de fe de la Inquisición
• Ejecuciones públicas de ámbito civil
• Espacio de conflicto social
Felipe II promulgó las Ordenanzas de Descubrimiento y Población, tratando de
homogeneizar la planificación y dejando en claro en ellas el carácter nuclear
dado a la Plaza Mayor. Las Plazas Mayores son planificadas a partir del trazado
de la ciudad existente en América y las calles y las casas las rodean, es el
caso de la plaza de Mayo en Buenos Aires. Pero existen otros casos de desplome
de edificios previos como Zócalo de México. Una clasificación valida de las
plazas mayores es la dada por Robert Ricard en la que distingue dos tipos: noble
y monumental (Madrid y Salamanca), en América era el centro y símbolo de la
ciudad y organismo alrededor del cual se dio su vida. Podría decirse, sin gran
exageración, que una ciudad hispanoamericana es una Plaza Mayor rodeada por
calles y casas, más que un conjunto de calles y casas en torno a una Plaza
Mayor. La Plaza Mayor americana, más grande que la española, no era monumental
sino por los edificios que la rodeaban. Además de plaza municipal tenía la
presencia de la Iglesia, residencia de las autoridades, tribunal y prisión.
Ciertamente el origen de las plazas ha sido estudiado desde varias vertientes y
ante el planteamiento de Ricard se han presentado estudios que hacen referencia
a la influencia prehispánica. Como objeto de colonización América fue por mucho
tiempo lugar de ensayos entre 1492 y 1573, plasmándose un modelo clásico de la
ciudad colonial hispanoamericana que Jorge Enrique Hardoy resume como:
• La plaza era un elemento más.
• Traza en forma de damero, repitiendo elementos, cuadrados o rectangulares.
• Alrededor de ella eran construidos la Gobernación, el Ayuntamiento y la
Iglesia.
• Frente a las demás iglesias se dejaba una plazoleta.
• Los lados de la plaza poseían arcadas.
Los pueblos originarios creados por los jesuitas se organizaron alrededor de una
plaza central. La Plaza Mayor americana ocupaba entonces el lugar más importante
de todas las plazas y no hubo ciudad que no la tuviera. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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