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Plaza
de toros de Sevilla. Propiedad de una Corporación Nobiliaria,
compuesta por caballeros pertenecientes a antiguas familias nobles, establecida
en la
ciudad de Sevilla, la Plaza de toros de la Real
Maestranza de Caballería de Sevilla es considerada como uno de los cosos
taurinos más antiguos de España lo que la convierte en uno de los centros de
atracción turística más populares de la ciudad y está entre los monumentos más
visitados de la misma. Lleva a cabo múltiples actividades de carácter benéfico y
social, de fomento del arte ecuestre y de apoyo a la tauromaquia. La plaza es el
centro principal de las corridas de toros que se realizan en la ciudad, siendo
de mayor interés para el conglomerado de aficionados las que celebradas durante
la Feria de Abril. La plaza cuenta con capacidad para 12.500 localidades.
Alrededor de la plaza se han erigido estatuas en honor a los toreros sevillanos
que han obtenido más triunfos en la histórica plaza destacando entre ellas la
dedicada al torero Curro Romero.
Bajo las gradas de la Plaza de Toros desde 1989 se encuentra el Museo Taurino de
la Real Maestranza de Caballería. Es posible recorrer allí la historia de la
Fiesta Nacional a través de una colección pictórica, carteles taurinos, fotos,
trajes de torear, bronces, azulejos y esculturas, destacan las obras de Mariano
Benlliure y bustos de toreros legendarios como Curro Cúchares, Pepe-Hillo o
Espartero. En virtud de la presencia del museo el apoyo a las actividades
culturales y artísticas es otra de las dedicaciones de la palza. A la creación
en 1966 de unos prestigiosos galardones a los mejores expedientes de las
Facultades y Escuelas de la Universidad de Sevilla, se une la concesión de
importantes premios de arte e investigación, como la convocatoria de premios
para investigadores jóvenes, y el patrocinio de actividades realizadas por
instituciones culturales de la ciudad, celebrando también ciclos musicales y
muestras artísticas de variado contenido. En 1749 se comienza la construcción de
un ruedo circular en el monte del Baratillo en sustitución de la plaza de toros
rectangular ubicada en el lugar. Posteriormente, en 1761, se acomete la
construcción por ochavas (equivalente cada ochava a cuatro arcos). Son maestros
de obra en esta primera etapa de construcción Francisco Sánchez de Aragón y
Pedro y Vicente de San Martín. La fachada interior de la plaza, llamada Palco
del Príncipe, se concluye en 1765. Este palco consta de dos cuerpos: la puerta
de acceso a la plaza y por la que salen los toreros triunfadores, y el palco
propiamente dicho, de uso exclusivo de la Familia Real. Está compuesto en su
parte superior por cuatro arcos sobre los cuales descansa una bóveda de media
naranja, que en su parte superior está recubierta por azulejos blancos y azules.
El grupo escultórico que lo remata es obra del escultor portugués Cayetano de
Acosta. El Palco fue realizado para el Infante de España, Felipe de Borbón, hijo
de Felipe V e Isabel de Farnesio.
Habiéndose construido solo un tercio de la plaza las obra fue dada por concluida
paralizando todas las actividades de construcción debido a la prohibición de
celebración de corridas de toros por parte de Carlos III en 1786. De esta etapa
es también el antiguo Palco de la Diputación posteriormente llamado de
Ganaderos, situado sobre la puerta de toriles y frente al Palco del Príncipe. 34
años más tarde fue concluida la techumbre de las graderias de la mitad de la
plaza, a la izquierda y derecha del Palco del Príncipe; quedando abierta una
panorámica de la Catedral y la Giralda desde la gradería, como quedó reflejado
en gran número de estampas de la época. En 1868 el Palco de la Diputación se
encontraba en tan lamentable estado que se acomete la mejora del mismo,
colocándosele nuevo suelo y una balaustrada de mármol, además del escudo de la
Real Maestranza de Caballería, obra del escultor italiano Augusto Franchy. Se
realiza además la construcción de cinco balcones a cada lado del Palco de la
Diputación, donde actualmente se encuentra el reloj de la plaza. En 1881 se da
por concluida la construcción de la plaza cerrándose completamente la misma,
quedando entonces construida en sus dos terceras partes en cantería y el resto
en madera. De la mano del arquitecto Aníbal González se reforma el tendido en
piedra sustituyéndolo por otro en ladrillo ya para los años 1914 a 1915. Se
construyen de nuevo todos los tendidos con una pendiente más suave. El número de
filas de tendido de sombra pasó de diez a doce y a catorce en los de sol, además
de tres filas de barrera. Se edifico una fila de sillones de tendido en la parte
superior del tendido de sombra, delante de los palcos. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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