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Plaza
Vazquez de Molina. España cuenta con numerosas plazas causa y
consecuencia de los trazados del urbanismo medieval pero este es sin duda un
caso digno de mencionarse como relevante, no de los mejores ejemplos de
urbanismo renacentista que existen en España, declarado Patrimonio de la
Humanidad por la UNESCO, el Antiguo “Llano de Santa Maria” es un punto de
partida excepcional para comenzar un itinerario
turístico por la monumental ciudad de Úbeda.
Además de contar con la atribución a la ciudad donde está ubicada como
patrimonio de la humanidad esta rodeada de edificios históricos, cada uno en
particular con una importancia relevante como ente arquitectónico:
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Palacio del Deán Ortega, Está distribuido en una planta prácticamente
rectangular, tal y como la mayoría de los palacios de la ciudad. El patio,
intimista, elegante y cuadrangular, está porticado a dos alturas. Éste alberga
unas esbeltas columnas de gran belleza que son prueba de la unión del arte
nazarí y renacentista. La fachada principal, dirigida hacia el Sur, se divide
horizontalmente en dos cuerpos. La portada principal, sobre escalinata,
adintelada, y algo desplazada en línea de fachada, sigue el esquema de otros
palacios y grandes casas de la ciudad renacentista, y así, aparece custodiada
por dos columnas dóricas sobre pedestales y rematada sobriamente por dos ángeles
que sostienen sobre filacteria las armas del deán Ortega. Como curiosidad, cabe
destacar las anillas para atar a los caballos y los balcones esquinados, muy
típicos de Úbeda. Este palacio es la viva imagen de la sencillez y la sobriedad
castellana en el cambio del siglo XVI al XVII.
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Ruinas del Palacio de don Rodrigo Orozco. Ubicado actualmente en uno de los
costados de la plaza, en línea con el Palacio de Mancera, se situaría enfrente
del Palacio del Deán Ortega, y se asentaría sobre la muralla del Alcázar.
Presentaría dos pisos de altura, y estaría precedido por una amplia escalinata.
Se está a la espera de su definitiva excavación arqueológica y posterior puesta
en valor.
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Palacio Vázquez de Molina. Renacentista, tiene tres cuerpos clásicos en la
amplia fachada. De clara influencia italiana, cuenta con una fachada con gran
sentido rítmico, en la que combina armónicamente los órdenes arquitectónicos
clásicos (jónicos y corintios) junto a elementos andaluces, siendo apreciable la
influencia de Esteban Jamete en los atlantes y cariátides que adornan el ático y
el gran alero, sujetado por dos esbeltas linternas. Al modo mediterráneo, el
patio estructura la distribución interna de las dependencias. En la parte
posterior tiene otra entrada, creada en el siglo XX, que se suele usar como
acceso al Ayuntamiento actual. Cuenta con unas cadenas que delimitan la lonja de
la parte delantera y a las que probablemente debe su nombre. Llama la atención
igualmente un reloj mural de sol datado en 1604.
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Antiguo pósito, edificio del siglo XVII, realizado por el Concejo para guardar
grano, actualmente está ocupado por la Comisaría de Policía Nacional.
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Cárcel del Obispo, exclusivamente para penas canónicas, actualmente, y tras una
desgraciada restauración, se utiliza como sede de los Juzgados de Úbeda. En
dichas obras de adaptación para Palacio de Justicia han aparecido restos de una
necrópolis argárica.
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Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Este edificio mezcla diferentes
estilos (gótico, mudéjar, renacentista, barroco y neogótico) fruto de una
construcción que se extiende desde el siglo XIII al XIX. El exterior del templo
sigue una línea arquitectónica uniforme, aunque se trata de una obra ecléctica y
singular. La fachada y portadas, que datan de la primera mitad del siglo XVII,
constituyen de hecho la única parte del edificio que responde a un plan previo y
organizado En la fachada el motivo central es la Adoración de los Pastores. La
portada está enmarcada por dos espadañas, construidas en el siglo XIX, tras la
demolición de la maltrecha torre de la antigua mezquita aljama, dañada de muerte
desde el terremoto de Lisboa de 1755.
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La Sacra Capilla de El Salvador es símbolo de Úbeda. Se trata de una
iglesia-panteón renacentista. Es un templo funerario. Siloé aplica principios
neo-pitagóricos a los planos, siguiendo a Vitrubio tanto en la longitud -ochenta
pies de vara (algo más de 22 metros)-, como en la anchura -40 pies (unos once
metros)-, de la nave central y en la altura -100 pies (unos veintiocho metros)-.
Es, por tanto, un anticipo, en el siglo XVI, de la matemática binaria actual. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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