|
Plomo.
Clases. De símbolo Pb (del latín plumbum, ‘plomo’), es un elemento
metálico, denso, de color gris azulado. Es uno de los primeros metales
conocidos. Su número atómico es 82, y se encuentra en el grupo 14 del sistema
periódico. El plomo es un metal blando, maleable y dúctil. Si se calienta
lentamente puede hacerse pasar a través de agujeros anulares o troqueles.
Presenta una baja resistencia a la tracción y es un mal conductor de la
electricidad. Al hacer un corte, su superficie presenta un lustre plateado
brillante, que se vuelve rápidamente de color gris azulado y opaco,
característico de este metal. Tiene un punto de fusión de 328 °C, un punto de
ebullición de 1.740 °C y una densidad relativa de 11,34. Su masa atómica es
207,20. El plomo se presenta en la naturaleza en ocho formas isotópicas: cuatro
de ellas son estables y las otras cuatro son radiactivas. Los isótopos estables
plomo 206, plomo 207 y plomo 208 son, respectivamente, los productos finales de
las series de descomposición radiactiva del uranio, actinio y torio. El plomo
204, también estable, no tiene precursores radiactivos naturales. El plomo se
encuentra ampliamente distribuido por todo el planeta en forma de galena, que
es sulfuro de plomo. Ocupa el lugar 36 en abundancia entre los elementos de la
corteza terrestre. La cerusita y la anglesita son sus menas más importantes
después de la galena. Una fuente importante de obtención de plomo son los
materiales de desecho industriales, que se recuperan y funden. Debido a que la
galena contiene normalmente otros metales, el plomo en bruto obtenido por
procesos de fundición suele tener impurezas como cobre, cinc, plata y oro. La
recuperación de metales preciosos de las menas de plomo es a menudo tan
importante como la extracción del plomo en sí.
El plomo se emplea en grandes cantidades en la fabricación de baterías y en el
revestimiento de cables eléctricos. También se utiliza industrialmente en las
redes de tuberías, tanques y aparatos de rayos X. Debido a su elevada densidad
y propiedades nucleares, se usa como blindaje protector de materiales
radiactivos. Entre las numerosas aleaciones de plomo se encuentran las
soldaduras, el metal tipográfico y diversos cojinetes metálicos. Una gran parte
del plomo se emplea en forma de compuestos, sobre todo en pinturas y pigmentos.
Los principales depósitos de plomo se encuentran en la antigua URSS, Australia,
Estados Unidos, Canadá, México, Perú y España, que ocupa el duodécimo lugar en
cuanto a producción minera. Estados Unidos es el mayor consumidor (alrededor de
la mitad de la producción de plomo) y en el pasado llegó a producir un tercio
del total mundial. Desde el final de la II Guerra Mundial en 1945, las vetas
más ricas de galena se han ido agotando, y los Estados Unidos han visto
enormemente reducida su producción de plomo. El plomo ingerido en cualquiera de
sus formas es altamente tóxico. Sus efectos suelen sentirse después de haberse
acumulado en el organismo durante un periodo de tiempo. Los síntomas de
envenenamiento son anemia, debilidad, estreñimiento y parálisis en muñecas y
tobillos. Las escamas de pinturas con base de plomo y los juguetes fabricados
con compuestos de plomo están considerados como muy peligrosos para los niños,
para los que el plomo resulta especialmente dañino, incluso a niveles que antes
se consideraban inocuos. El plomo puede producir disminución de la
inteligencia, retraso en el desarrollo motor, deterioro de la memoria y
problemas de audición y equilibrio. En adultos, el plomo puede aumentar la
presión sanguínea. (Articulo enviado por: Carlos Ozuna,
Republica Dominicana) |