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Reutilizar las
estructuras, la tendencia constructiva. El reciclaje de los edificios
viejos busca conservar el medioambiente y los recursos. La tendencia de la
arquitectura tradicional que se limita a la producción de edificios sin medir su
reutilización tendrá que revaluarse para hacer ciudades más prácticas y
sostenibles. Según Andreas Ruby, presidente de la Fundación Holcim para el
desarrollo sostenible, es una necesidad que parte de un principio universal: "La
energía no se pierde sino se transforma" y esto -hoy más que nunca- es aplicable
a la arquitectura. Según Ruby, "la diferencia radica en que lo sostenible va más
allá de lo temporal y lo espacial, precisamente porque parte de ese principio".
El experto asegura que es vital ver la duración de la edificación hasta que
desaparece porque actualmente hay más cobre en las construcciones que en las
minas. "Así, en unos años la explotación de materiales se tendrá que dar en las
ciudades". Basta ver el caso de Japón, donde un edificio se levantado y se
demuele en cinco años porque el valor de la tierra hace esta sea la solución más
barata. "Sin embargo -advierte el experto-, el mundo no se puede manejar con
este tipo de desperdicios".
Partiendo del concepto de que las construcciones actuales no están diseñadas
para durar más de 40 años, es evidente -también- que las necesidades de la
población cada vez son más diferentes. De hecho, la tecnología y las costumbres
cambian y esto se debe reflejar en las obras. "En Europa hay menos población y,
por ejemplo, menos gente asiste a las iglesias. Por lo tanto es necesario
reprogramar el uso del edificio para un restaurante o un centro de conferencias
para que no quede abandonado", explica Ruby. Por eso, la concepción de los
espacios debe ser tal que, con el paso del tiempo, se puedan transformar
rápidamente para oficinas, escuelas y otros usos ya que -incluso- la enseñanza
es diferente a la de antes."En Roma, los baños termales se convirtieron en
monasterios. Hay diferentes posibilidades arquitectónicas cuando las técnicas y
las finanzas escasean y esto tiene mucho qué ver en cómo cambiamos nuestro
ambiente.
"Una estructura en ruinas es el inicio de una nueva. De ahí que el futuro
sostenible de las ciudades esté en reutilizar las estructuras y no en empezar de
ceros", concluyó Ruby. Para él, una obra civil se puede convertir en una colina
de basura que cuenta la historia antes y después de los tiempos. Precisamente
por eso, la arquitectura de un pueblo y sus materiales muestran de dónde viene y
hacia dónde va. Entonces, los diseñadores modernos, cada vez más, conciben sus
edificios con una mirada a más largo plazo. "Las reliquias se encuentran en la
basura. Los griegos no creían que sus ruinas fuesen tan valiosas para la
humanidad pero de ahí salieron a los museos". Andreas Ruby, miembro de la
Fundacion Holcim. 2 millones los dólares que otorgan los Premios Holcim,
abiertos del primero de junio del 2007 al 29 de febrero del 2008, para proyectos
iniciados antes del 1 junio de 2007. |