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Como quiera que las rutas puedan ser numerosas, el estudio de
las mismas tiene como finalidad seleccionar aquella que reúna las condiciones
óptimas para el desenvolvimiento del trazado. El estudio es por consiguiente un
proceso altamente influenciado por los mismos factores que afectan el trazado, y
abarca actividades que van desde la obtención de la información relativa a
dichos factores hasta la evaluación de la ruta, pasando por los reconocimientos
preliminares. De las actividades que abarcan el estudio de las rutas y donde de
una u otra manera se aplica la Topografía, se encuentran la elaboración de los
croquis y los reconocimientos preliminares.
ELABORACIÓN DE LOS CROQUIS. El estudio de
las rutas se realiza, generalmente sobre un mapa de la región, los cuales son
una representación del terreno, obtenida por proyección sobre un plano, de una
parte de la superficie esférica de la Tierra. El relieve del terreno aparece
representado en los mapas por medio de las curvas de nivel, curvas que enlazan
puntos del terreno situados a la misma cota. Los principales mapas que se
utilizan en la elaboración del croquis de una vía son editados en escalas
1:25000 y 1:100000. Con los datos obtenidos de los mapas, el Ingeniero logra
formarse una buena idea de la región. Sobre ellos puede señalar los desniveles,
los cursos de agua, las filas montañosas, los cruces con otras vías, etc.
También puede marcar en ellos, de las informaciones recogidas a través del
material de consulta que se ha reunido previamente, los datos de población, zona
de producción, intensidad de lluvias, tipos de terrenos y formaciones
geológicas, etc. Además, deben indicarse con especial cuidado los controles
primarios que guían el alineamiento general de la vía y por los cuales ésta debe
incuestionablemente pasar; y los controles secundarios tales como caseríos,
carreteras existentes, sitios de puentes, zonas de terreno firme, cruce con
otras vías, minas, bosques, etc.De esta manera orientado el alineamiento general
de la carretera y con los datos adquiridos y anotados sobre los mapas, será
posible señalar en ellos varias líneas o croquis de la vía que determinarán
fajas de terrenos de ancho variable o rutas, sobre los cuales será posible
ubicar el trazado de la carretera.
RECONOCIMIENTOS PRELIMINARES. Una vez
elaborados los croquis empieza el trabajo de campo o reconocimiento preliminar.
El reconocimiento es el examen general de las fajas o zonas de terreno que han
quedado determinados por los croquis. Su finalidad es la de descubrir las
características sobresalientes que hacen a una ruta superior de los demás: sirve
también para obtener datos complementarios de la región, tener una idea del
posible costo de la construcción de la carretera propuesta, anticipar los
efectos potenciales de la carretera en el desarrollo económico de los terrenos
que atraviesa y estimar los efectos destructivos que pudiera tener en el paisaje
natural. Con los datos obtenidos durante el reconocimiento preliminar y con la
información reunida con anterioridad a él, el Ingeniero se formará un criterio
que le permitirá seleccionar las rutas que ameritarán estudio topográfico. El
reconocimiento debe ser rápido y de carácter general y puede realizar
recorriendo la ruta a pie. El Ingeniero encargado del reconocimiento debe llevar
consigo los instrumentos adecuados para la determinación de las elevaciones
relativas, la obtención de rumbos y la medida de pendientes. Los barómetros
aneroides, las brújulas y los niveles de mano o clisímetros sirven perfectamente
para el trabajo. (Articulo enviado por:
Yarim Rodríguez, Pais:
México, Email:
yo_sponch@hotmail.com) |