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La ley de expectativas satisfechas: En el
diseño interactivo, por ejemplo, esta ley de expectativas satisfechas atañe a
las circunstancias del acto que se realice, como pulsar el ratón en un punto, a
la forma de realizarlo y al significado de las consecuencias del hecho. El
resultado de esta ordenación de las acciones y de las circunstancias en que se
dan, genera coherencia formal y coherencia funcional, dos factores que deben
aparecer con claridad en todo diseño interactivo que pretenda funcionar
adecuadamente.
• Por coherencia formal se entiende que los mismos elementos
o clases de elementos ocupen lugares predecibles en la estructura del diseño,
permitiendo que la lógica visual del usuario lo aprecie a medida que se
introduce en la interacción.
• Por coherencia funcional debe entenderse que los mismos
elementos o clases de elementos realicen siempre las mismas operaciones o clases
de operaciones, de manera que la conducta de la interacción obedezca a
expectativas lógicas e intuitivas para el usuario. Sin ambas coherencias, la
interacción terminará por complicarnos la vida. (Articulo enviado por:
Lizbeth Maldonado. EMail:
gatyacuariana@hotmail.com) |