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Vistiendo el suelo, En edificaciones Hoteleras.
El piso dejo de ser el punto secundario en la decoración, para convertirse en el
foco armonioso o discordante que realza o arruina su diseño interior. La gama
que ofrece el mercado es extensa: rústicos, sobrios, naturales, sintéticos… hay
una linera que se ajusta a cada estilo.
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Laminados. Nos da una aproximación muy certera de diferentes tipos de
madera, con la ventaja de que cuesta mucho menos que la madera natural y es más
resistente al desgaste y las rayas. Son fáciles de instalar y por su poco grosor
no hay que eliminar el piso viejo. Duran hasta más de 10 años y existe una gran
variedad de acabados y colores. Sin embargo, cuando termina su vida útil debe
ser reemplazado ya que, a diferencia de la madera natural, no admite lijado.
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Madera. Encaja en todos los estilos y combina con otros naturales. Es
además, difícil de encontrar otro material tan calido y decorativo. Las
tropicales son muy resistentes a la limpieza y al contacto con la humedad y la
grasa, las denominadas maderas duras, como el roble, son resistentes a los
golpes y el desgaste. La variedad es una de sus mayores ventajas. Según el
grosor y forma de instalación existen tres tipos de parques: el encolado,
flotante y tarima, que es el más claro. Sin embargo, es necesario protegerlo con
barniz de poliuretano o aceites para que resistan el contacto con el sucio de
grasa y la humedad.
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Mosaico. También llamado azulejo hidráulico fue protagonista en la
terminación de piso hace unas tres décadas. Sondéales para recrear el área de la
cocina con un aire de antigüedad. Se fabrican en cemento, arena y polvo de
mármol y abarcan una gran gama de colores y diseños. Es muy resistente al
desgaste pero por su porosidad se recomienda tratarlo con lijado y cristalizado
para sellar los poros por completo y evitar que se manche. La gran variedad de
colores y dibujos permiten muchas posibilidades decorativas. Sin embargo puede
resultar mucho más caro que otros tipos de pisos.
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