Aplicaciones de los
superconductores. Las aplicaciones de los materiales superconductivos
están limitadas por dos motivos principales: 1.- La necesidad de enfriar el
superconductor. 2.- Su eficiencia que en general, es inadecuada por la corriente
alterna.
En un campo alternante se presenta histéresis magnética. Esta presencia crea
regiones localizadas de sobrecalentamiento que tiende a volver normal al
superconductor. Las aplicaciones de los materiales superconductores entran en
dos categorías principales, transmisión de energía y magnetos superconductivos.
En la actualidad se utilizan varios sistemas interesantes
basados en los magnetos superconductivos. Uno de esos es el generador eléctrico
superconductivo. Los generadores como estos son similares en concepto a un
generador convencional. Los conductores eléctricos en un motor rotatorio crean
un campo magnético revolvente que produce una corriente eléctrica en los
conductores del cilindro que lo envuelve llamado estator. Un generador
superconductivo utilizaría un rotor hilvanado con alambres superconductivos. El
rotor estaría rodeado con un estator criogénico.
Otra aplicación de los magnetos superconductores es en el desarrollo de motores
lineales que se pueden usar para impulsar trenes de alta velocidad. Los sistemas
de propulsión convencionales limitan la rapidez y seguridad de los trenes. Estos
problemas se solucionarían con trenes que flotaran en campos magnéticos y se
impulsaran con ellos.
También se usan magnetos superconductivos para estudiar sistemas de potencia
magneto-hidrodinámica y termonuclear. En los dos sistemas se contiene en un
campo magnético, gases ionizados muy calientes (plasma). Sólo los magnetos
superconductivos pueden generar los inmensos campos magnéticos que se necesitan
para confinar el plasma y evitar que entre en contacto con las paredes del
recipiente.
Un uso comercial muy importante de los magnetos superconductivos actualmente son
los analizadores de resonancia magnética. Estos dispositivos se usan en el campo
de la medicina como una herramienta de diagnóstico. Esencialmente, el campo
magnético intenso que genera el superconductor estimula que el núcleo de los
átomos emita radiación. Esta radiación se usa para producir la imagen de una
sección transversal del cuerpo de un paciente o de sus órganos internos. De
hecho, no solo se obtiene la forma y la densidad de un órgano sino que esta
técnica es capaz de analizar químicamente el tejido que está revisando. La
ventaja obvia de este procedimiento es la detección temprana y los diagnósticos
precisos de las enfermedades o anormalidades en el tejido humano.(Articulo
enviado por: Juan Tapia Rodriguez,
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