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Tipos de presas.
Existen distintos tipos de presas, pues estas dan respuesta a la posibilidad de
cumplir prácticamente una doble función, ya que deben ser capaces de resistir el
empuje del agua y también evacuarla en el momento que sea necesario. Sea
cualquiera de las funciones anteriormente mencionadas, lo que determina el tipo
de
presa necesaria son las
características del terreno y la utilidad que se le dará al agua. Las presas se
clasifican en dos grupos, que son según su estructura y según los materiales que
han sido utilizados para la construcción de las mismas.

Según su estructura las presas pueden ser:
• Presas de gravedad: aquellas en que su propio peso, resiste el empuje
del agua, este después es transmitido al suelo, razón por la cual debe ser
estable y capaz de resistir el peso de la presa y del embalse. Son las de mayor
durabilidad y no requieren mucho mantenimiento. La estructura de este tipo de
presa es similar a un triángulo isósceles, pues la base es ancha y según
asciende se va haciendo más fina. Esta forma se debe a que la presión del fondo
es mucho mayor que la presión de la superficie, lo que quiere decir que el muro
soporta mas fuerza en el lecho del cauce que en la superficie.
• Presas de bóveda o presas en arco: aquellas en que la forma es la que
resiste el empuje del agua, ya que la presión es transferida de forma
concentrada a las laderas de la cerrada, la cual debe ser de roca muy dura y
resistente. Este tipo de presa son las más innovadoras con respecto al diseño,
además de que para su construcción se utiliza hormigón. En el caso de que la
presa tenga alguna curvatura en su plano vertical y horizontal, es llamada
también de bóveda. La manera de conseguir la complejidad de sus formas, es
utilizando el hormigón para su construcción y por medio de la utilización de
sistemas de construcción inusuales.
Según su material las presas pueden ser:
• Presas de hormigón: las que se suelen utilizar con mayor frecuencia en
los países desarrollados, pues con éste material las construcciones brindan una
mayor estabilidad. La mayoría de las presas se construyen de hormigón, salvo las
más antiguas que fueron elaboradas con ladrillo, sillería y mampostería.
• Presas de materiales sueltos: se utilizan principalmente en los países
subdesarrollados, pues el costo de las mismas es menor. Estas están rellenas de
tierras, que funcionan como un aporte de resistencia que ayuda a contrarrestar
el empuje de las aguas. Para su construcción se utilizan sobretodo, materiales
como piedras y gravas, aunque también se añaden arenas, limos y arcillas. Poseen
componentes permeables, por eso se les añade algún elemento impermeabilizante.
Resisten por gravedad.
Otra clasificación de las presas es según su aplicación, en este caso pueden
ser:
• Presas filtrantes o diques de retención: aquellas que cumplen con la
función de retener los sólidos, ya sean materiales relativamente finos o rocas
grandes, que sean transportadas por los torrentes en zonas montañosas, pero sin
obstruir el paso del agua.
• Presas de control de avenidas: aquellas que cumplen la finalidad de
laminar el caudal de las avenidas torrenciales, con el objetivo de que el
terreno que se encuentra aguas abajo no salga afectado, si se produce alguna
tormenta.
• Presas de derivación: tienen la finalidad de elevar la cota del agua
que su derivación sea más factible, de forma que sea controlada su derivación y
sedimentación del cauce, para que no sean obstruidas las bocatomas de
derivación. Suelen ser de poca altura, pues almacenar agua no es lo primordial
en ellas. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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