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El vidrio se adosa a las paredes del molde y cuando enfría
conserva la forma adquirida. El soplado manual, con la fabricación de piezas una
a una, es costoso y solo se practica a nivel de artesanía. Pero el principio del
soplado ha sido aprovechado por la industria, que ha diseñado maquinarias
automáticas de funcionamiento continuo. Porciones medidas de vidrio caen dentro
del un molde cuya apertura y cierre están sincronizados con la inyección de aire
comprimido. Botellas, envases y objetos de formas simples se elaboran
uniformemente y con gran velocidad. El prensado, para producir objetos macizos:
un pistón comprime al vidrio semisólido dentro de un molde. Este método es
conveniente para tinteros, ceniceros, mosaicos y vidrios estampados, con dibujos
en relieve y también vidrios rayados, con canaletas de sección triangular, muy
próximas y paralelas.
Laminado y estirado, para conseguir vidrios planos: Las máquinas laminadoras
consta de un cilindro metálico que cumple dos movimientos simultáneos: gira
alrededor de un eje mientras se desplaza sobre una superficie plana. El vidrio
pastoso, interpuesto entre el rodillo móvil y la plataforma adquiere espesor
uniforme. E el estirado del vidrio se pasa entre dos cilindros metálicos
paralelos, que rotan en sentidos opuestos. Pasajes sucesivos por cilindros cada
vez mas cercanos ajustan el espesor resultante. Por ejemplo: vidrios planos,
espesor de 2 a 5 mm, son utilizados en mueblería.
TRATAMIENTOS TÉRMICOS Y DECORATIVOS. Los tratamientos térmicos están
referidos al calentamiento y enfriamientos, que pueden conducirse de dos maneras
opuestas: El recocido, suprime las tensiones para conseguir vidrios homogeneos y
de resistencia normal al golpe. Para ello se calientan los objetos a 250º C
dentro un horno de túnel y se los enfrían lenta y gradualmente. Templado, es el
tratamiento térmico exactamente opuesto al recocido. Calentados los objetos a
250º C, se enfrían bruscamente mediante corrientes de agua o mediante inmersión
en agua y aceite. El propósito es generar deliberadamente enormes tensiones
internas que endurecen el vidrio y lo hacen “irrompible”. Sin embargo, con el
paso del tiempo pierde esta característica, entonces un roce o una variación de
temperatura los destruye. Los tratamientos decorativos: tallado, grabado, pulido
y pintado. El grabado mecánico, se protege al vidrio con una chapa metálica que
tiene calado un dibujo. Frente a un chorro de aire comprimido que arrastra
arena, el impacto de los granos “pica” al vidrio resultando un grabado opaco. El
grabado químico, el objeto se recubre con parafina sobre la que se traza el
dibujo dejando al descubierto la superficie vítrea. Se somete a la acción de
fluoruro de hidrógeno: En estado gaseoso, para grabados opacos. En solución
acuosa, para grabados transparentes.
INDUSTRIA DEL VIDRIO EN LA ARGENTINA. Más de un centenar de empresas,
principalmente en el Gran Buenos Aires, superan el medio millón de toneladas
anuales. Comercial y estadísticamente se hace referencia a m2, cuando se trata
de vidrios planos, a unidades cuando son artículos manufacturados. Por ejemplo,
se producen alrededor de 50 millones de m2 de vidrios planos y 600 millones de
botellas. Un problema es el aprovechamiento de materias primas, en especial,
arenas blancas de alta calidad. Se las extrae de las costas exteriores del Río
Uruguay y en causes de ríos (San Luis), pero a menudo se importan, siendo
proveedor habitual la República Oriental del Uruguay. (Articulo enviado por:
Ramón López García. Pais:
Republica Dominicana, Email: Prefiere anonimato) |