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Anulaciones de reserva y reclamaciones.
Independientemente del problema que se le presente a un cliente, este tiene el
derecho de echar la reserva para atrás o cancelarla, si lo desea, aunque esto
implique una mala imagen. Al cancelar una reservación el cliente muchas veces
queda mal parado, ya que tiene que pagar alguna comisión. Muchos hoteles cobran
un depósito por adelantado, por lo que es importante que antes de completar la
reservación la persona lea las disposiciones que tiene la
empresa en caso de
cancelación. Regularmente si la cancelación se realiza con días anticipados no
cabe penalidad.

Las personas también tienen todo el derecho de realizar una reclamación contra
el hotel, si entienden que la habitación no cumple con los requisitos de lugar.
Lo más recomendable es acudir a la recepción del hotel y dar la queja ante los
encargados. Si después de agotar las medidas de lugar el cliente entiende que el
alojamiento no cumple las condiciones requeridas, debe entablar directamente la
reclamación con los dueños del hotel. Investigue, si lo cree conveniente, si
existen normas hoteleras que regulen en su país o lugar donde va de vacaciones
el buen servicio de los hoteles.
En países como España existen normas amparadas en el marco legal en cuanto a los
deberes de las cadenas hoteleras. Tal es el caso de la, Orden ministerial del 19
de julio de 1968, renovada en 1983, donde se establece que la publicidad de los
hoteles relacionadas con la factura o cualquier otro documento debe estar
expuesta de forma clara. La ley obliga a las empresas a ofrecer al público
información de forma clara a fin de evitar inconvenientes a los usuarios. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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