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Estilo Zen . En diversos medios de información masiva,
escuchamos el término Zen, relacionando el mismo con la relajación, yoga,
armonía, entre otros; a ciencia cierta es mucho más que esto. Zen es una forma
del budismo que recurre a la meditación, al control del espíritu y a técnicas
dialécticas para alcanzar la iluminación. Es decir, todo un estilo de vida que
actualmente muchos occidentales practican, como filosofía. Actualmente ha tocado
también la puerta de los hogares, teniendo como punto de partida una decoración
de un estilo muy particular, y de aplicación no tan sencilla como parece.
Incluso, no todas las viviendas aceptan este tipo de decoración, pues no cabe
duda de que observando a simple vista este diseño interior, pareciera un poco
monótono, sin color y al extremo de organizado.

Siendo más objetivos, el estilo zen conjuga lo mejor del minimalismo (tendencia
a reducir a lo esencial) con una armonía tan estricta y compleja, que resulta
difícil lograrlo. Y es allí donde está el punto clave: ¿Cómo lograr un estilo
Zen, cuando somos de pensamiento consumista? Este es uno de los pocos estilos
que derivan de una vivencia real en lo sencillo. Por eso, en América Latina
vemos muy pocos hogares zen, porque estamos guiados por una filosofía, creencias
y hábitos distintos. Dentro de las características del estilo zen tenemos:
Abstracción, Economía de lenguaje y medios, producción y estandarización
industrial, uso literal de los materiales, austeridad con ausencia de
ornamentos, purismo estructural y funcional, orden, geometría Elemental
rectilínea, precisión en los acabados, reducción y Síntesis, sencillez,
concentración, protagonismo de las fachadas y desmaterialización.
Los colores que identifican el estilo son el blanco, marrón, negro y otras
tonalidades cálidas pero muy suaves. El mobiliario característico tiene líneas
puras y colores muy oscuros o muy claros; además de ser vanguardista. Cabe
destacar que, la búsqueda de la perfección es para la cultura oriental, uno de
sus preceptos básicos, por lo cual la simetría, la armonía en la distribución de
los objetos y los
materiales escogidos, debe
primar en el ambiente. Velas, cuadros con ideogramas (representación gráfica de
un concepto), esferas, esteras, materiales naturales y una iluminación discreta
y difusa, son algunos elementos básicos a utilizar para quienes se inclinan por
este tipo de decoración. Y el resultado será un ambiente armónico e íntimo,
donde el relax y la serenidad primarán. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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