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Pisos laminados.
Los pisos laminados constituyen una salida más económica, que seleccionar la
madera, la piedra o la cerámica, como material para el piso de nuestras cocinas,
por esta razón muchas personas, deciden utilizar este método menos costoso y que
no necesariamente deben de ser menos agradables a la vista. Normalmente los
pisos laminados pueden lucir muy semejantes que los pisos de madera, de mármol o
de cualquier piedra. Los pisos de laminados son diseñados en base a las imágenes
que se toman de pisos elaborados con los materiales legítimos.

Los pisos laminados tienen la gran
ventaja
de que son fáciles de cuidar y tienen una gran durabilidad. Ofrecen una
superficie dura y perdurable, se colocan sobre un área plana fácilmente. Su
instalación es llamada piso flotante porque un piso flotante es el que se coloca
sobre el suelo existente, dando mayor flexibilidad a los materiales que
posteriormente se instalaran allí. Hay dos maneras que se utilizan
principalmente para instalar los pisos laminados:
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El método lengüeta y ranura. Este método, le permite al
interesado colocar los pisos nuevos sin necesidad de la utilización de
pegamento. Para esto las laminas del piso, se va deslizando una al lado de
la otra encajando perfectamente. Este proceso es mucho mas fácil ya que le
permite al consumidor el ahorro de algunos pasos para la aplicación, por
ende su instalación es también más rápido.
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El método de pegamento. Como su nombre lo inca, en este
proceso si se utiliza algún tipo de adhesivo o aglomerante para colocar las
laminas en el suelo. Como todos lo tipos de piso aplicados en las cocinas,
el piso laminado demanda una atención particular. Cada persona que instale
este tipo de suelo en su hogar, debe de invertir lo necesario para la
limpieza correcta de sus pisos laminados. No es recomendable la utilización
de jabones fuertes, o trapeadores húmedos. Basta con que se ejecute un
barrido en seco, el cual debe de hacerse frecuentemente, es posible también
el uso de algún spray especial, que sirva para retirar cualquier suciedad o
residuo.
Se debe de evitar que las personas estén caminando en el piso
con zapatos, debido a que en estas superficies la suciedad y todos los residuos
del zapato pueden ser arrastradas al piso laminado y la superficie puede sufrir
rasgaduras. Igualmente al cambiar de lugar o arrastrar los muebles de la cocina
o cualquier aparato, es preferible que traten de levantarse, para así evitar que
se produzcan marcas o grietas innecesarias que arruinen la superficie del piso
laminado. Para su mayor protección o simplemente para su decoración los pisos
laminados, pueden ser cubiertos con pequeñas alfombras, las mismas son
preferibles en las zonas de mayor transito. Estas deben de ser adosadas al piso
porque pueden resultar resbalosas. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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