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Video IP para casas y edificios .
A pesar de que la relación entre el video y la domótica se remonta a la
instalación de los primeros vídeo porteros hace varias décadas, la integración
de un sistema de vídeo en el hogar había sido hasta ahora algo reservado a unos
pocos, principalmente debido a la falta de familiaridad de los
usuarios finales con el
vídeo IP, los precios de las conexiones a Internet y los elevados costes
asociados a las pequeñas instalaciones de Vídeo analógico.

Gracias a la reciente extensión de los ordenadores en los domicilios
particulares, el auge de tecnologías como Internet y la amplia oferta de
soluciones ADSL por parte de las operadoras de telefonía, han hecho las
tecnologías de redes informáticas y las cámaras de vídeo IP (en principio
destinadas al sector profesional de la seguridad), hayan pasado a desempeñar un
papel creciente en el ámbito doméstico. Poder echar un vistazo para comprobar
que nuestros hijos han llegado ya del colegio, atender alguna necesidad de un
familiar enfermo o comprobar si la compra ha sido entregada, son solo algunas de
las actividades que podemos ver resueltas a través de la instalación de las
cámaras de red en nuestro hogar.
Pero ¿a que nos enfrentamos a la hora de poner en marcha un sistema de video en
red en nuestras casas?, ¿Cuáles son los pasos a seguir?
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Conocer el tipo de red disponible: Si no tenemos una, con
un simple router ADSL, tendremos infraestructura suficiente para una o dos
cámaras IP y uno o dos ordenadores. Es importante destacar que si se quieren
visualizar imágenes de forma remota será preciso solicitar al operador de
telefonía una dirección IP fija.
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Definir los escenarios a supervisar: En este sentido, hay
que tomar en cuenta las condiciones de iluminación y los ángulos de visión
adecuados para cumplir con nuestro objetivo.
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Elegir la cámara más adecuada: Actualmente en el mercado
contamos con un completo y variado catalogo de productos. En este caso,
recomendamos una cámara IP para interior de gama baja y un software de
gestión de vídeo sencillo.
La cámara IP, una vez puesta en marcha, precisará que se le
asigne una dirección IP que esté dentro del rango de nuestra red. Generalmente
la cámara viene con una utilidad de software que facilita la localización del
dispositivo en la red y la asignación de la dirección de red. Tras la
incorporación de la cámara a la red, nos ofrecerá la posibilidad de añadir una
contraseña de seguridad que permite acceder a la cámara con total privacidad; y
tras este paso, nos encontraremos delante de una ventana del explorador de
Internet o desde el software de gestión del vídeo visualizando las imágenes en
vivo. Y es posible que el sistema se actualice en este proceso con la última
versión del software de visualización. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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