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La separación entre lo interior y lo exterior es menos evidente. Ambos tienden a
estar tan estrechamente relacionados que resulta arbitrario decir que uno es
exterior y el otro, interior. Ilustraremos esto con arquitectura y escultura. La
tendencia de la arquitectura contemporánea es la forma abierta, tanto al
proyectar como en la posición visual. Creo que nuestra nueva sensibilidad
respecto al espacio tiene mucho que ver con esto. Ya no nos satisface vivir en
cajas aisladas con aberturas por donde atisbar ocasionalmente el exterior. No
nos vemos tampoco obligados a amontonarnos alrededor del hogar o de la estufa si
buscamos calor. Los nuevos recursos para lograr un ambiente de espacios
complejos interdependiente nos apasionan: espacios que influyen dentro y fuera
de los demás; espacios que pueden unirse o separarse a voluntad; espacios que
enlazan lo interior con lo exterior, que traen la naturaleza a nuestro ámbito y
proyectan la vida fuera de el. Aun sentimos algunas veces como si nos
arrastráramos dentro de una cueva y nos encerráramos allí. Pero nuestra nueva
arquitectura puede evitar eso. El hecho es que no queremos vivir así todo el
tiempo; gozamos también de la libertad que la forma abierta hace posible.
Compárese la casa colonial de Nueva Inglaterra con la casa Kaufmann, de Frank
Lloyd Wright. En la primera, la simple envoltura rectangular impone un límite
rígido a la distribución del espacio. Resulta necesaria una serie de células
regulares con fuerte cerramiento. La última es libre y flexible. Del núcleo
central surgen planos y masas que responden a una organización literal del
espacio. La casa emerge del paisaje. Integra el medio ambiente tanto como la
cascada sobre la cual está posada.
El "rescate" de Lipchits es otro ejemplo del mismo
tratamiento. Las masas se abren y dejan penetrar el espacio como las celdas de
un panal. Se estiran como pseudopodios de una ameba para abarcar el espacio
circundante. Es imposible definir la envoltura formal. Las formas están
controladas por el movimiento dinámico que irradia el núcleo central perceptivo
y que vuelve a él nuevamente. Nuestra exposición ha señalado los valores
expresivos de este tipo de composición y ha dado énfasis a la intensa actividad
espacial que inevitablemente involucra. Es menester tener en cuenta cuatro
conceptos: forma exterior, forma interior, forma cerrada y forma abierta.
(Fundamentos del diseño) |