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Papel social. Una de las funciones más
importantes del arte africano radica en la diferenciación social. Una de las
funciones más importantes del arte africano radica en la diferenciación social.
De acuerdo con ello, las mujeres suelen representarse como madres, generalmente
amamantando o acunando a su hijo. Los hombres, en cambio, suelen aparecer bien
como ancianos, los jefes tradicionales de la comunidad, bien como guerreros
montando a caballo o pertrechados para la lucha. Los temas sociales destacan,
asimismo, en muchas representaciones de máscaras. En estas representaciones las
características humanas y animales, personificadas por seres humanos debidamente
vestidos y enmascarados, adoptan una gran variedad de papeles para ejemplificar
con ellos las formar correctas e incorrectas de la conducta social. En las
representaciones de los ijo y de los ibo, al sur de Nigeria, se han encontrado
diversos modelos de conducta antisocial, como, por ejemplo, el avaro, el
codicioso, la prostituta, el médico incompetente y el abogado sin escrúpulos. En
las representaciones egungun de la vecina tribu yoruba, el chismoso, el glotón y
el extraño amaneramiento de los extranjeros forman parte destacada dentro de los
modelos sociales negativos.
Papel
político. Relicario de los kota Los miembros de la tribu de los kota
en Gabón creen que los espíritus de sus antepasados les pueden ayudar a
comunicarse con los dioses. Para ellos es muy importante cuidar de sus ancestros
y asegurarse de que los extranjeros o las fuerzas del mal no les perturben.
Puerta de granero de Malí Una de las manifestaciones artísticas más conocidas
del pueblo dogon de Malí son la puertas de madera minuciosamente talladas. El
arte africano desempeña también un importante papel dentro del poder político.
Entre los dam (Liberia), kota (Gabón), pende (Zaire) y otros pueblos, la gente
lleva máscaras imitando a jueces y policías. Las máscaras de los kwele gon de
Gabón son ejemplos particularmente buenos de este tipo de representaciones de la
comunidad oficial. Gracias a su anonimato y sus poderes especiales, estas
figuras enmascaradas de los gon tienen poder para romper los códigos y
prohibiciones sociales establecidas como medio para redistribuir la comida y los
animales en épocas de gran escasez dentro de la comunidad tribal. Un modo
diferente de control social es el realizado por ciertas figuras y motivos
arquitectónicos en determinadas zonas de África. Las figuras relicario de los
kota, sogo y fang de Gabón, por ejemplo, se utilizan como imágenes protectoras
para custodiar las ancestrales reliquias sagradas de la tribu de posibles robos
o daños. En el mismo sentido, los dogon de Malí y los senufo de Costa de Marfil
tienen puertas minuciosamente talladas que, según la creencia popular, protegían
los objetos sagrados y los suministros de comida de la comunidad.
Papel económico. El arte cumplió también un
importante papel en la economía africana. Los bambara de Malí llevan a las
ceremonias y ritos de cultivo y cosecha de los campos elegantes tocados de
antílope de madera representando a Chi Wara. Chi Wara, mítico inventor de la
agricultura para los bambara, aseguran que se sepultó él mismo bajo tierra como
un acto de autosacrificio. La danza de las máscaras Chi Wara sobre los campos
agrícolas (la tumba de Chi Wara) sirve a la vez para honrarle y para recordar a
los jóvenes granjeros bambara el duro sacrificio que ellos deben hacer cada año.
Entre los senufo de Costa de Marfil se utilizan figuras delicadamente talladas
con el mismo fin de alentar a los agricultores en su difícil tarea. En este
caso, estacas daleu con imágenes de pájaros o figuras femeninas se afianzan en
la tierra al final de cada hilera de plantas cultivadas. Estos postes actúan a
modo de metas, marcadores y trofeos en las competiciones agrícolas.
Papel histórico. En otra dimensión, el arte
africano actúa como referencia o registro visual de importantes personajes o
acontecimientos del pasado. Así, los dogon de Malí han grabado numerosas
imágenes de sus legendarios antepasados, los nommo, que descendieron del cielo
al comienzo de los tiempos. Estas figuras nommo (algunas de las cuales alzan sus
manos hacia el cielo señalando su lugar de origen) han aparecido sobre puertas
de graneros, en pinturas en el interior de las cuevas y en edificios sagrados.
En el poderoso reino de Benín, en Nigeria, se hicieron igualmente laboriosas
planchas en relieve vaciadas en bronce (sistema de la cera perdida)
representando a personajes y acontecimientos del pasado, con escenas de
batallas, encuentros con dignatarios extranjeros, procesiones cortesanas, nobles
con sus ropas de gala, ceremonias religiosas y músicos.
Papel terapéutico. Las terapias
tradicionales africanas han tenido también formas especiales de representación
artística. La adivinación, modo de determinar los problemas y su posible
resolución, fue particularmente importante a la hora de elaborar objetos
artísticos. Los adivinos o brujos yoruba (Nigeria) e ifa, por ejemplo, usaron
mesas de adivinación laboriosamente esculpidas, cuencos y otros útiles como
parte esencial de sus rituales. De igual modo, los baulé de Costa de Marfil
emplearon también para sus oráculos recipientes y cacharros cuidadosamente
labrados. Entre los kongo de Zaire, los fetiches de madera (atravesados por
agujas y clavos de hierro) se consideraban imbuidos de poder para ahuyentar los
peligros.
ARTE CONTEMPORÁNEO AFRICANO.
Muchas de las denominadas artes tradicionales de África están todavía en
pleno uso y vigencia. Como en todos los periodos artísticos, coexisten
actualmente en África importantes innovaciones junto con significativos
conservadurismos estilísticos. En años recientes, los avances en los medios de
comunicación experimentados en el continente africano han facilitado la
dispersión y difusión a gran escala de las diversas formas artísticas entre sus
distintas culturas. Hoy, por ejemplo, algunas máscaras de estilo nigeriano se
están usando con asiduidad entre las poblaciones de Ghana y otras tribus de la
costa de Guinea. El arte africano ha estado también sujeto a influencias
exteriores. Por ejemplo, la arquitectura y los motivos decorativos islámicos
pueden verse en muchas de las manifestaciones artísticas de la zona norte,
especialmente en Nigeria, Malí, Burkina Faso y Níger. Motivos estampados
similares a los utilizados en la India, se han encontrado en las esculturas y
máscaras de los ibibio y efik, a lo largo de la costa sur de Nigeria. Algunos
artistas contemporáneos han adoptado temas cristianos para los diseños de
puertas, artesonados y pilas bautismales de las iglesias y catedrales del África
cristiana. En fechas recientes, los artistas han encontrado sus principales
fuentes de mecenazgo en los bancos, establecimientos comerciales, oficinas
gubernamentales y cortes de los nuevos países. El turismo también ha contribuido
a favorecer la demanda de arte africano, especialmente máscaras decorativas y
esculturas ornamentales de ébano o marfil, dentro de los límites oficialmente
permitidos. (Enviado por: Pedro de Jesus A.,
Fuente oficial:
Archivo de consulta personal..) |