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Alemania.
La arquitectura alemana impulsó un gran desarrollo durante los
primeros 30 años del siglo 20. Weimar y Dessau, fueron los fundadores de la
Escuela Bauhaus en los años veinte y fue dónde surgió el estilo que lleva ese
nombre. Bajo la dirección del famoso arquitecto Walter Gropius (1883-1969) y
Ludwig Mies von der Rohe (1886-1969) se difundió el estilo Bauhaus en todo el
mundo. La Escuela de Arte Bauhaus en Dessau, Alemania, fue creada 1919.
Su enfoque no ortodoxo presentaba líneas simples que evitaban los adornos
no utilitarios, subrayaba el espacio funcional, no la estética. Las paredes eran
vistas como cortinas o barreras climáticas; las formas se basaban en unidades
geométricas - cubos, cilindros, etc; y sencillos elementos estructurales (acero,
vidrio, concreto) en el exterior cumplían una función estética. Las líneas
simples de las estructuras del Bauhaus se adaptaban a las técnicas de
construcción poco sofisticadas y económicas de la época. El estilo Bauhaus, sin
adornos, armonizaba con la ética pionera sionista, el modelo dominante de Tel
Aviv desde el aire sigue siendo la profusión de pequeños edificios que se
presentan con forma de caja y techo blanco plano" que reflejan la tradición
Bauhaus de la ciudad - muchas de cuyas doctrinas han sido integradas en la
arquitectura contemporánea en todo el mundo. Después de la Segunda Guerra
Mundial, la atención hacia el estilo e innovación fue desplazada por la
necesidad de reconstruir rápidamente las ciudades destruidas. Prevaleció una
arquitectura funcional, basada en los criterios económicos del sector
inmobiliario y escasamente interesada en el diseño de la vivienda y el entorno
laboral, cuyas consecuencias aun son notables actualmente.
Para los años sesenta hubo un nuevo punto llamativo con la construcción de
edificios extraordinarios como el rascacielos de Thyssen, en Dusseldorf,
dividido en tres partes (Hentrich und Petschnigg, 1960), el Philharmonic Hall en
Berlín (Scharoun, 1963), el edificio Bahlsen con sus formas cúbicas que se
entrelazan ( Bahlo, Koehnke, Stosberg, 1974) o las famosas estructuras de
pabellones (Behnisch, Auer, Büxel, Tränkner, Weber), diseñadas para los Juegos
Olímpicos de 1972 en Munich. En esta década, además, empezó a priorizarse
política y socialmente un urbanismo regenerativo. Aunque no dejaron de cometerse
despropósito arquitectónicos y atentados urbanísticos. Se derribaron o
abandonaron valiosos edificios antiguos, la mayoría de ellos en los centros
urbanos. Los escasos recursos destinados a la construcción de viviendas fluyeron
a grandes barriadas periféricas de anodinos edificios montados a base de
planchas prefabricadas. Salvo contadas excepciones, los arquitectos apenas
tuvieron oportunidad de llevar adelante una arquitectura contemporánea que
entroncase con otras corrientes internacionales. La arquitectura en la Alemania
de hoy es multifacética, compleja y abierta al mundo. En un mundo globalizado no
pueden seguir existiendo las arquitecturas nacionales, y menos aún estilos
arquitectónicos nacionales. Los templos alemanes de hoy cuentan con las
cualidades de luz y espacio que desde siempre se asocian con estas edificaciones
y que siguen siendo válidos como fundamentos elementales, pero han añadido
elementos con los que muestran una evolución. Sobre el colaborador de este articulo:
DRA. ARQ. EVA ACOSTA PÉREZ,
evaap@lycos.com
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