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Pirámide Escalonada. Imhotep. Los
arquitectos Egipcios siendo consecuentes con los conceptos de eternidad de la
vida, que prevalecieron en su nación, le dieron formas de montañas a sus
pirámides, por suponerlas, eternas. La Pirámide Escalonada fue construida por
Imhotep (el primer Arquitecto conocido del mundo) para el faraón Dyoser, de la
Dinastía III de Egipto, en la necrópolis de Saqqara al noroeste de la ciudad de
Menfis. Esta pirámide consistió inicialmente en seis mastabas, de tamaño
decreciente, construidas una sobre otra en lo que fueron cinco revisiones y
desarrollos del plan original, una mastaba cuadrada (de 63 m de lado y 8 m de
altura). Alcanzó 60 metros de altura y 140 m de largo por 118 m de ancho en la
base, quedando revestida de piedra caliza blanca pulida. Alberga un pozo de 28
metros de profundidad y 7 m de anchura que contiene una cámara de revestida de
granito, sellada con un bloque de granito de 3.500 kilos. Formaba parte de un
Complejo para celebraciones rodeado por un muro de piedra (de 544 m por 277 m
de base y 10 m de altura) que albergaba un templo y edificios macizos de
carácter simbólico con un amplio patio (de 100 m por 180 m) y un complejo
sistema de galerías subterráneas con almacenes conteniendo cientos de vasijas
de piedra con el nombre de faraones anteriores.
Museo Guggenheim Bilbao. Frank O. gehry. Diseñado por el gabinete de
arquitectos de Frank Gehry. Como muchos de sus trabajos anteriores la
estructura principal está radicalmente esculpida siguiendo contornos casi
orgánicos. El museo afirma no contener una sola superficie plana en toda su
estructura. Parte del edificio es cruzado por un puente elevado y el exterior
está recubierto por placas de titanio. El edificio visto desde el río aparenta
tener la forma de un barco rindiendo homenaje a la ciudad portuaria en la que
se inscribe. Sus paneles brillantes se asemejan a las escamas de un pez
recordándonos las influencias de formas orgánicas presentes en muchos de los
trabajos de Gehry. Visto desde arriba sin embargo, el edificio posee sin
embargo la forma de una flor. Para su diseño el equipo de Gehry utilizó
intensamente simulaciones por ordenador de las estructuras necesarias para
mantener el edificio consiguiendo unas formas que hubieran sido imposibles de
realizar unas pocas décadas antes. Mientras que el museo domina las vistas de
la zona desde el nivel del río su aspecto desde el nivel superior de la calle
es mucho más modesto por lo que no desentona con su entorno de edificios más
tradicionales.
Notre Dame du Haut Ronchamp. Le corbusier. Para el diseño del techo
Notre Dame du Haut
Ronchamp, Le corbusier, toma como perfecto tema conceptual, el caparazón de un
cangrejo. Aquí Le Corbusier rompe su hasta entonces estilo canónico y
geométrico, para dar forma a la libertad plástica articulada según curvas,
planos inclinados y aberturas asimétricas.
COLUMNAS DEL EDIFICIO Johnson Wax. En el edificio Johnson Wax, de
estética maquinista, introduce como novedad los pilares dendriformes (pilares
de hormigón huecos y reforzados con mallas metálicas) en forma de lilas
acuáticas, que permiten eliminar los postes y las vigas, aportando una nueva
plasticidad a la arquitectura. Diseña también para este edificio unos muebles
que hace construir en acero y magnesita.
CASA MILA, LA PEDRERA. Antoni GAUDI. La fachada de esta construcción,
que semeja un gran precipicio, se ondula sobre la confluencia de dos calles
como si se tratara de un edificio aislado. Los grandes bloques de piedra que
conforman el revestimiento exterior, fueron tallados en el mismo lugar de la
construcción dándoles una textura rugosa de piedra natural. Sobre las formas
contorneadas de la fachada cuelgan, como si fueran plantas que hubieran nacido
espontáneamente sobre la abrupta superficie de piedra.
CATEDRAL DE BRASILIA. OSCAR NIEMEYER. Con las hojas en punta buscando el
cielo, la catedral de Brasilia tiene forma de piña. Piña, ananá, abacaxí: tiene
varios nombres, como Dios, esta fiesta de la boca. Oscar Niemeyer, el creador
de la catedral, es ateo; pero ante tan indudable hermosura los ateos creen en
Dios y Dios cree en la fruta que lo contiene.
Analogía. Directa o Real en la Arquitectura Internacional. L'Hemisfèric.
Santiago Calatrava. El edificio Hemisferic–planetario, con forma de ojo,
está situado sobre el eje este–oeste del complejo de la ciudad de las artes y
de las ciencias. Está flanqueado por dos estanques rectangulares al norte y al
sur respectivamente. El edificio emerge de entre los estanques como un gran
caparazón formado por una parte central fija (la cubierta opaca) y unos
elementos laterales móviles que son los parasoles y las cancelas laterales que
componen la parte transparente. Esta cubierta de morfología ovoidal engloba una
esfera en su interior. El edificio se compone de tres cuerpos diferenciados: En
el extremo este se sitúa el cuerpo de oficinas, tiendas y cafetería en el nivel
–11, primer sótano bajo rasante. En el centro se encuentra la esfera bajo la
cubierta, que aloja la sala de butacas y las salas de proyección, es el cine
Hemisferic y planetario.
ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS GRIEGOS. DÓRICO. De estas columnas, la dórica
nació la primera, inventada de muy antiguo. Como desconocían las proporciones
que debían dar a las columnas..., buscaron el medio de hacerlas lo bastante
fuertes para que pudiesen sostener el peso del edificio y que fuesen, además,
gratas a la vista. Para lograr ambos fines, resolvieron tomar como medida la
huella del pie de un hombre y la aplicaron en el sentido de la altura, y
habiendo descubierto que el pi era la sexta parte del cuerpo, transfirieron
esta relación a la columna. De esta manera, la columna dórica, proporcionada al
cuerpo varonil, comenzó a dar a los edificios solidez y belleza.
JÓNICO. Algún tiempo más tarde, deseando construir un templo en honor a
Diana y buscando la manera de dar proporción a sus columnas, siguieron los
mismos principios anteriores, e hicieron su relación en altura sirviéndose de
la huella de los pies; pero esta vez les dieron la delicadeza de un cuerpo de
mujer. Primeramente hicieron el diámetro de la columna igual a la octava parte
de su altura, con el fin de darle un aire más esbelto; seguidamente imaginaron
ponerle la basa hecha a manera de calzado; tallaron luego volutas a una y otra
parte del capitel, queriendo imitar el cabello que cae en buches a derecha e
izquierda,... Además, trazaron estrías a lo largo del fuste de la columna, a
imitación de los pliegues de la túnica de las matronas. (A esa columna la
llamaron JÓNICA, porque sus inventores habían sido los jonios).
CORINTIO. En cuanto al tercer género de columnas, llamado CORINTIO,
representa la delicadeza de una doncella, cuyo talle, por su edad, es más fino
y por lo tanto, más susceptible de recibir adornos que puedan aumentar su
belleza natural. La invención del capitel en este orden se cuenta que fue
debido a estas circunstancias: una doncella de Corinto, apenas núbil, enfermó y
murió; su nodriza fue a poner sobre su tumba, en un canastillo, algunos de los
objetos que a la muchacha más habían agradado en vida, y para que pudieran
conservarse a la intemperie más tiempo sin estropearse, tapó la cesta con un
ladrillo. Por una casualidad vino a quedar el canastillo sobre la raíz de una
planta de acanto que estaba en medio, comenzó en la primavera a echar tallos y
hojas, que fueron creciendo a los lados de la cesta, y tropezando con los
cantos del ladrillo por efecto de la presión, tuvieron que doblarse produciendo
los contornos de volutas. El escultor Calímaco, acertó a pasar por allí
casualmente, cerca de la tumba, vio el canastillo y se fijó en la delicadeza de
las hojas que iban naciendo, y prendado de esta nueva modalidad y belleza de la
forma, la reprodujo en las columnas que hizo después para los de Corinto, y
estableció las proporciones con arreglo a este modelo.
El Puente de La Mujer. Santiago Calatrava. El puente, de diseño
abstracto, delinea una pareja bailando tango. El hombre en definida actitud se
acerca a la mujer llevándola hacia atrás. Esta figura y el hecho que las calles
vecinas tienen nombre de mujer, dio origen a su denominación.
El estadio de Oita. Kisho Kurokawa. La elipse que describe el eje
norte-sur de las porciones movibles del techo, vista desde arriba, se asemeja
al parpadeo de un ojo; de allí el sobrenombre del estadio: El Gran Ojo. Los
párpados son porciones de estructuras enmarcadas con membrana de teflón, cuya
permeabilidad lumínica hace del sol la única fuente de luz diurna. Así, la
posibilidad de realizar juegos se independiza totalmente de las condiciones
climáticas, y el césped natural de la cancha recibe luz solar directa. Los
bordes del edificio rodean en un ciento por ciento al público, aunque su casco
se encuentra levemente separado del piso y forma un espacio abierto entre los
asientos y el techo, que brinda ventilación natural y permite a los
espectadores disfrutar del paisaje a su alrededor.
TORRES HELICOIDALES. KISHO KIROKAWA. Representan lo que se llama ciclos
metabólicos del desarrollo humano, análogos a las gigantescas escaleras de
caracol, que proporcionan una infraestructura de gran escala sobre las que se
podrían insertar diferentes elementos estructurales modulados de pequeña
escala.
Estación de Ferrocarril de Oriente. Santiago Calatrava. La Terminal de
autobuses del proyecto asemeja una espina dorsal dotada de subespinas que
acentúan el carácter del eje constituido por las dos avenidas simétricas. El
entorno de la Estación está enmarcado por un barrio de manzanas cuadradas que
ofrecen alta conectividad y orden al proyecto urbanístico, además de
flexibilidad, dinamismo y autosostenimiento.
Museo de la fruta. Itsuko Hasegawa. Situados en un amplio parque natural
de 195.000 metros cuadrados, desde donde se divisa a lo lejos el Monte Fuji,
este grupo de edificios tiene una superficie total de 6.459 metros cuadrados.
El museo está ubicado bajo tierra y en uno de los «refugios» situados en los
declives del terreno; el resto se utiliza para programas específicos. El
conjunto es una metáfora de un grupo de semillas; una expresión de la
fertilidad y la vitalidad de la fruta.
Opera de Sydney. Jorn Utzon. La Opera de Sidney se levanta sobre un
cabo, entre el puerto interior y la costa. En plata, los ejes de los dos grupos
de láminas de hormigón entrelazadas convergen en el acceso desde tierra. En su
interior se ubican las dos salas principales (una para ópera y otra para
conciertos), un cine (en principio un teatro) y un restaurante. En el edificio
destacan tres elementos fundamentales: la cubierta, que parece flotar sobre el
edificio y bajo la cual se sitúan las zonas públicas; el podio, con las
instalaciones auxiliares; y unas plataformas de acceso en varios niveles de la
que parten las vías de circulación que conectan los espacios sociales.
Las estructuras laminares de la cubierta, en formas de velas que se elevan del
podio escalonado, parecen surgir de las aguas. Los grupos de estructuras
laminares entrelazadas son segmentos esféricos con el mismo radio, lo que les
confiere una curvatura uniforme y contribuye a simplificar la solución de las
uniones y de las piezas de revestimiento. Las láminas están realizadas a base
de elementos de hormigón prefrabicados o vertido en obra. Los nervios
prefabricados se van uniendo en forma radial, apoyados sobre los pedestales de
la base. Los nervios que tienen sección de Y, se conectan entre sí mediante
varillas de acero pretensado. Los extremos abiertos de los cascarones están
cerrados mediante paneles colgados de vidrio. Las láminas se elevan a una
altura de 60 m consisten en unos nervios de hormigón desplegados en forma de
abanico, con una capa de compresión de 5 cm. Estas láminas prefabricadas están
revestidas con una combinación de baldosas cerámicas mates y brillantes. Su
forma de colocación acentúa el carácter radial del edificio, brillando al sol
como si fueran las escamas de un pez. La sala de conciertos principal se halla
dentro del mayor de los cascarones; tiene capacidad para 2.900 espectadores.
Problemas funcionales y de acústica obligaron a hacer una sala de ópera
independiente para 1.547 espectadores. El podio se dispone en tres pisos
conectados por una generosa escalinata exterior cuyo ascenso se convierte en un
solemne acceso a las salas de música. Dentro del podio con estructura de
hormigón se ubican las instalaciones auxiliares. Los espacios principales de
circulación se encuentran encima, permitiendo unas vistas del puerto sin
obstáculo alguno. El volumen del podio se acentúa aún más al estar revestido de
placas de granito. Se convierte en una poderosa base visual sobre la que, por
contraste, parecen flotar las láminas de la cubierta, revestidas de baldosas
cerámicas esmaltadas en blanco. (Colaborado
por: Nadia C. Poueriet, Laura M. Mota F. (UASD))
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