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Arquitectura medo persa. El arte
medo persa, tiene grandes analogías con el arte asirio, el
arte egipcio y el arte
griego, esto lo podemos comprobar en las ruinas existentes en las antiguas
ciudades medo persas. El tiempo comprendido en su florecimiento y el esplendor
de dicho arte, perduró aproximadamente por dos siglos, abarcando desde Ciro II
hasta Darío III Codomano, lo que corresponde al año 330 a. C.

Según se supone, es posible que el arte medo primitivo, fuera parecido al
babilónico en las construcciones de las murallas. Ahora bien, en los palacios
ostentosos, las edificaciones se realizaban a base de madera revestida de metal
precioso, obteniendo como resultado, edificaciones de poca solidez, con una gran
elegancia, que estaban compuestos de columnas y arquitrabes. De su primera
época, son estudiados todos los aspectos relacionados con el arte en general de
dicho estilo arquitectónico. En distintas exploraciones realizadas en las
antiguas capitales, se han hallado muestras de influencias egipcias, asirías y
griegas:
• En Pasargadas, han sido descubiertos el palacio y la tumba de Ciro.
• En Persépolis, se encuentran los palacios de Darío I y Jerjes, así también
como las tumbas reales de Nakshi Rustem, que fueron excavadas y talladas en la
roca.
• En Susa, lugar en que se descubrieron el palacio de Artajerjes II y otros
tantos objetos pertenecientes a los persas.
En las edificaciones, el arte medo persa se puede distinguir porque generalmente
suele ser de piedra, sus columnas son esbeltas, sus capiteles con volutas, y por
el grado de magnificencia que poseen sus construcciones, especialmente los
palacios. Entre las características principales se encuentra la regularidad y
perfección en cuanto a la planificación de las edificaciones, incluyendo en todo
momento el sistema arquitrabado. En ese caso, elaborados de madera, de igual
forma que los techos, según se indica en las muestras encontradas en diversas
ruinas.
Eran muy utilizadas las terrazas o plataformas de tradición caldeo asíria, pues
las mismas servían como basamento a los palacios persas. Sus muros estaban
adornados con relieves revestidos de mármol y de azulejos, mientras que los
pavimentos eran de mosaicos de mármol y ladrillos. Las tumbas reales, simulaban
fachadas de palacios. En conclusión todo su arte estaba dirigido a la
ostentación y confort de los monarcas. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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