|
Como Behrens, se interesa especialmente por la aplicación de
las nuevas tecnologías, que permiten soluciones más arriesgadas y espacios más
amplios y libres, y presta atención a la producción del diseño en serie, que
abarata los costes. Al periodo en que trabaja con Behrens (1907-1910)
corresponden los proyectos para la casa Brockhusen (Mittelfeld, hacia 1907), el
grupo de viviendas para trabajadores agrícolas (Janikov, 1909) y el proyecto que
presenta al concurso para el monumento a Bismarck (Elisenhöhe, 1910). Estos
trabajos reflejan la crisis abierta entre la arquitectura tradicional y los
nuevos planteamientos, que le llega directamente a través de sus contactos con
los miembros de la Werkbund. El primer proyecto de interés que realiza con Meyer
es la fábrica Fagus (Alfeld an der Leine, 1910), donde ambos elaboran un
novedoso ejercicio con el acero y el cristal, gracias a la utilización de una
estructura metálica con la que consiguen acristalar toda la fachada sin
necesidad de colocar apoyos en las esquinas. Esta misma línea es la que siguen
en varios proyectos para la exposición de la Werkbund de Colonia, celebrada en
1914, en la que presentan un edificio de oficinas en forma de cilindro,
completamente acristalado, cuyo interior muestra la disposición de la caja de la
escalera. Uno de los primeros en aplicar en sus proyectos este tipo de solución
es Mendelsohn, y volveremos a encontrarla en muchas otras realizaciones de los
años posteriores. Para la exposición de Colonia, Gropius presenta otros
proyectos: el garaje y la sala de máquinas; el pabellón de la fábrica Deutz; el
interior en acero para el buque de guerra Von Hindenburg; carrocerías de
automóviles, y el diseño de un coche-cama para la Reichsbahn. Durante la Primera
Guerra Mundial recibe el encargo de dirigir la Escuela de Artes Aplicadas y la
Academia de Weimar. Fiel a sus teorías acerca de la integración de las artes, en
1919 toma la decisión de unificar las dos escuelas y convertirlas en Das
Staatliche Bauhaus Weimar, conocida mundialmente como la Bauhaus. Es difícil
establecer el grado de influencia de Gropius, o de William Morris –del Arts &
Crafts-, de la Deutscher Werkbund o de Fiedler en la Bauhaus. En cualquier caso,
si hay algo que la define a priori es la colectivización. Alumnos y profesores
conviven en el mismo lugar durante los años de aprendizaje, que se desarrolla
dentro del ámbito del diseño, y, por mucho que el mismo Gropius lo niegue en sus
declaraciones, esto marca el estilo que caracteriza a las producciones allí
realizadas, particularmente a partir de 1923, fecha de incorporación de Moholy-Nagy.
Carente de presupuesto, la Bauhaus se nutre de la venta de sus diseños,
realizados conjuntamente por alumnos y profesores –Gropius cree que es
importante unir la práctica del quehacer artístico diario al estudio de las
nuevas tecnologías que llevan a la mecanización.
La azarosa existencia de la escuela hace que llegue a tener
su sede en tres ciudades –Weimar (1919-1925), Dessau (1925-1932) y Berlín
(1932-1933)- y que la dirección sea ocupada por tres diferentes personas: Walter
Gropius (de 1919 a 1928), Hannes Meyer (de 1928 a 1930) y Mies van der Rohe (de
1930 a 1933); el común denominador de esta es su política de que todo alumno
debe insertar su trabajo dentro de una función estrictamente social. No defiende
el concepto de estilo en sí mismo, sino que trata de hallar un diseño que
contribuya a humanizar la vida (aunque la experiencia didáctica que es la
realización de cada diseño hace que este contenga su particular estilo). Gropius
organiza la escuela por medio de talleres artesanales, experiencias piloto donde
los alumnos entran como aprendices para obtener a los cinco años el diploma de
la Bauhaus. Los talleres son el punto de partida para el desarrollo de la obra,
a través de la cual cada alumno debe encontrar su lugar en el siglo del
maquinismo. Para ello Gropius cuenta con los mejores colaboradores, que le
ayudan a dar a la Bauhaus su carácter –se trata de Johannes Itten, Wassily
Kandinsky, Paul Klee, Oskar Schlemmer, László Moholy-Nagy, Hannes Meyer y Lyonel
Feininger, entre otros-. En 1925, junto con Moholy-Nagy, se empieza a publicar
en Munich la serie de los Bauhausbücher (libros de la Bauhaus), que aparecerán
hasta 1930. El primer volumen de la serie es la obra de Gropius Arquitectura
Internacional, al que seguirán más tarde Materiales para la arquitectura de
Moholy-Nagy, Una casa experimental de la Bauhaus, de Klee, Kandinsky y Meyer,
Nueva arquitectura, de Van Doesburg, Arquitectura holandesa, de Oud, y obras de
Malevich, Mondrian y Gleizes. Un año después, Gropius logra que se inaugure en
Dessau la nueva sede de la escuela, que se construyan viviendas para los
profesores –conjunto diseñado por él mismo y cuyo proyecto se publicó completo
en la colección Bauhausbücher-, así como que el Estado la reconozca y la
denomine Hochschule für Gestaltung. El taller de arquitectura como tal no se
crea hasta 1927, cuando Hannes Meyer se incorpora a la Bauhaus. Hasta entonces,
el propio Gropius se cuida del análisis de los materiales y del mobiliario. La
arquitectura es para la Bauhaus un contenedor de las demás artes; debe crear
espacios racionalmente, con un diseño de plantas libres que puedan
compartimentarse en función de un esquema funcional con el que queden cubiertas
las necesidades del hombre para vivir, teniendo en cuenta además la higiene y la
iluminación natural; de este modo, la casa cumple su cometido sin necesidad de
ser un gran contenedor con exceso de metros cuadrados. Al tomar Meyer la
dirección de la escuela –cuando Gropius retorna a Berlín para dedicarse
exclusivamente al ejercicio de su profesión, aunque sigue controlando la
escuela-, el taller de arquitectura se engrandece y busca otros horizontes a
través de la integración de profesionales de vanguardia como Hilberseimer,
Brenner, Heiberg y Stam, que pasa a encargarse del curso. Excepto Hilberseimer,
ninguno de estos arquitectos prolonga su estancia en Dessau más de dos años. La
investigación arquitectónica discurre por vías inusuales, buscando el
acercamiento al ser humano, a su esencia biológica y sus reacciones por medio
del estudio del comportamiento de los primates en un espacio delimitado. Se
analiza igualmente el modo de evitar ruidos y olores molestos y la incidencia de
la luz solar a lo largo de las estaciones. Estas investigaciones se llevan a
cabo en los bloques de habitación de Törten, donde se minimiza el espacio tanto
en planta como en altura para conseguir el máximo aprovechamiento, y se intenta
utilizar materiales y estructuras seriadas para que el coste de la construcción
sea notablemente inferior al habitual. Es el momento en que el funcionalismo que
se predica entre los ambientes y medios de vanguardia alcanza su máxima
expresión.
Durante el período en que la escuela es dirigida por Mies van
der Rohe, la enseñanza de la arquitectura se enfoca hacia la búsqueda de la
estética de los materiales, en un intento de fusionar arquitectura y decoración,
materias que este nuevo director une en la misma sección de estudios. La ayuda
de Hilberseimer es esencial, y en 1932 se le encarga dirigir el seminario sobre
la construcción de viviendas y urbanismo, que se centrará en los temas que en
ese momento preocupan: planificación de la ciudad con respecto a las nuevas
necesidades y estudio de viviendas que economicen la superficie pero que estén
dotadas de todo lo necesario. De hecho, son asuntos que siguen interesando a
Gropius, que éste desarrolla en 1931 en la Exposición de Arquitectura de Berlín
y que se debaten en los congresos del CIAM. Durante su etapa como director de la
Bauhaus, Gropius sigue ejerciendo como arquitecto; busca soluciones al problema
de la vivienda plurifamiliar y social, lleva a cabo la construcción de varios
chalets y participa en concursos. De este modo, en 1921 acaba la residencia de
los trabajadores de la Sociedad de Adolf Sommerfeld en Berlín, proyecta la casa
Sommerfeld y la casa Stöckle, también en Berlín, y participa en los concursos
para el monumento a las Víctimas de Marzo de Weimar y el de la residencia de lo
trabajadores de la fábrica de zapatos de Erfurt. A partir de ese momento empieza
a realizar encargos para otros países, como el de la nueva sede del Chicago
Tribune, en Chicago (1922) y la reestructuración del teatro Municipal de Jena
(1922-1924). En 1927 participa en la exposición de la Deutscher Werkbund de
Stuttgart, invitado por Mies van der Rohe, y proyecta el Teatro Total para Erwin
Piscator, quien le ayuda notablemente, en especial en lo relativo a sonido y
escenificación. Se pretende que el teatro pueda programar cualquier tipo de
representación, por lo que el patio de butacas se divide para poder desplazarlo
según la ordenación requerida para la sala en cada caso. No se llegó a
construir, pero Gropius presentó la maqueta en la Exposición de París de 1930.
Entre 1927 y 1928 elabora el plan para Dammerstock, donde participan ocho
arquitectos más, que él coordina, y diseña un conjunto de viviendas en bloques
de cinco plantas, paralelos entre sí y perpendiculares a las calles. Quizá el
proyecto urbanístico que más trascendencia tiene, por su influencia posterior en
otros arquitectos, es el plan de Siemenstadt, donde también coordina a los
arquitectos participantes y en el que los bloques, también de cinco pisos,
tienen una disposición longitudinal respecto de las calles, orientados de norte
a sur. Los edificios tienen las fachadas lisas, en colores pálidos, con grandes
aberturas horizontales. Este modelo de edificación tendrá una fuerte influencia
en la arquitectura inmediatamente posterior.
En 1934, tras su participación en el concurso para el Palacio
de los Soviets de Moscú, que no gana, y la subida al poder del
nacionalsocialismo, Gropius decide trasladar su residencia a Londres, donde se
asocia con Fry. De esta etapa se puede destacar el proyecto para el colegio de
Impington Village de Cambridge, en el que sitúa las estancias dedicadas a la
enseñanza en la planta baja y diseña una sala de actos en forma de semicírculo,
todo ello rodeado de arbolado y jardines. En 1937, tras aceptar ser profeso de
la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Harvard, se traslada
definitivamente a Estados Unidos. Un año después es nombrado director de la
Escuela. Su arquitecto colaborador en Norteamérica es Breuer, ex alumno y ex
profesor de la Bauhaus. Entre sus realizaciones destaca el proyecto para el
pabellón del Estado de Pennsylvania en la Exposición Internacional de Nueva York. (Enviado por: Chema Villanueva
Juarez. forense_86@hotmail.com)
|