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Arquitectura Bioclimática.
En todas las épocas siempre puede encontrarse una relación esencial,
consciente o inconsciente, entre el hombre, sus casas y el Sol. El diseño
bioclimático o arquitectura bioclimática ha existido siempre, razón por la que
algunos autores consideran que es un término redundante, pues toda arquitectura
debe ser, por naturaleza, esencialmente bioclimática. |
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Sin embargo, lamentablemente eso no pasa de ser una
declaración de principios que, por diversas razones, no siempre se ha cumplido
en la práctica. El término diseño bioclimático o arquitectura bioclimática sí es
relativamente reciente. Según la definición de Serra (1989), «la palabra
bioclimática intenta recoger el interés que tiene la respuesta del hombre, el
bios, como usuario de la arquitectura, frente al ambiente exterior, el clima,
afectando ambos al mismo tiempo la forma arquitectónica. Por tanto, se trata de
optimizar la relación hombre-clima mediante la forma arquitectónica.
Antecedentes. Los primeros usos del Sol en
la arquitectura tuvieron un origen simbólico y religioso; sin embargo, ya desde
la antigüedad, en correspondencia con el escaso dominio de la ciencia y la
tecnología, el hombre se vio precisado a adecuar las soluciones arquitectónicas
a las condiciones del medio para procurar espacios apropiados para la vida sólo
a partir de los recursos naturales disponibles, tal y como sucede aún hoy en
algunas regiones del planeta. (Colaborado por: Albania
Contreras caprialbania@hotmail.com,
Arquitectura neoclásica de la ciudad de La Vega - ) |