La fotografía en blanco y
negro. Muchas de las mejores fotografías están hechas en blanco y
negro. Además de su propio encanto, el blanco y negro nos ofrece la posibilidad
de experimentar y aprender las bases del trabajo. Cuando fotografiamos en blanco
y negro debemos recordar que una escena con diferentes colores puede resultar
gris si los tonos son similares. Un rojo, un verde o un azul muy vivos pueden
dar como resultado el mismo tono de gris, si no se emplea un filtraje adecuado
para incrementar el contraste.
Un filtro rojo aclarará las zonas rojas y oscurecerá los
otros colores, de modo que un rojo de labios, por ejemplo, saldrá blanco. Uno
verde iluminará las partes verdes. Los filtros amarrillos y naranja se utilizan
para oscurecer los cielos azulados y destacar el blanco de las nubes así como
para camuflar las manchas de la piel aclarándolas.
Una película más rápida con un grano mucho mayor otorga un aire de reportaje a
esta escena. Las imágenes en blanco y negro con un grano muy visible se emplean
mucho para acentuar el dramatismo y los efectos de la destrucción en reportajes
de guerra y desastres naturales. Una película rápida nos permite acceder a
velocidades de obturación más elevadas y congelar la acción. Autor original:
(MOHAMMED AFANA, Universidad de Arquitectura
superior de Sevilla, España. afaneh2468@hotmail.com)