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Centro deportivo Ajusco. Del 9 de septiembre al 12 de octubre
del año 1998 se realizo un concurso para el intercambio académico de estudiantes
que cursaban el quinto semestre de arquitectura, este proyecto consistía en
diseñar un espacio deportivo en el Santo Thomas de Ajusco, localizado en el
Distrito Federal. El concurso fue ganado por el estudiante Pablo Koboyashi,
quien acertó en las necesidades que se habían planteado antes del diseño de la
propuesta. Dentro de los requisitos que se planteaban para este proyecto estaba
el diseño de un gimnasio para múltiples usos, una pista con una extensión de 100
metros, dos canchas para la práctica del voleibol, una cancha para el
basketball, dos canchas para el juego infantil del fútbol y una cancha para los
profesionales del mismo deporte.
De esta misma manera se requería un diseño especifico para el área
administrativa, los estacionamientos y los servicios generales del complejo,
donde se incluyen baños, áreas deseo, dispensarios médicos , entre otras
necesidades básicas. Algunas particularidades del terreno fue lo que caracterizo
la propuesta como algo un tanto complicado, este espacio estaba dividido por una
calle por lo que el primer objetivo era lograr que todo el complejo estuviera de
una forma u otra unido, además de las formas accidentadas que se observaba en su
topografía. La vista y la sensación de amplitud en el
proyecto fueron muy importantes para el diseño,
se esperaba que las propuestas tuvieran que mantener con estas cualidades. Sin
embargo dentro de las propuesta ganadora estaba la construcción de un alto muro
para el corte terraplen, el problema para la sensación de amplitud fue resuelto
construyendo muros con el escarpio hacia la parte exterior para dar una aspecto
de continuidad. De esta misma forma se reforesto toda la zona sin necesidad de
que se perdiera el objetivo arquitectónico del diseño. La actividad volcánica
fue el concepto filosófico para la realización del proyecto, ya que el
movimiento de los taludes responde al ordenamiento caótico del lugar al
encontrar su estado de reposo.
De esta misma manera, estaba formado por un conjunto de elementos rocosos y se
relacionan para dar lugar a elementos estéticos donde esta claramente
evidenciada la presencia innata del hombre. Se pensó en la utilización de
materiales del entorno con motivo a la problemática de construir bajo la presión
en la escasez de bajo presupuesto para la construcción, algunos de estos
materiales son las piedras volcánicas, las cuales fueron utilizadas para la
realización de elementos constructivos del medio. También fueron utilizados
mallas de alambre para los muros de contención, donde se envuelven los bloques
que sostienen las piedras. La malla ha servido para la utilización de un
material aglutinante, ahorrando considerablemente en compras para la
construcción. En consecuencia se ahorraría en mano de obra, puesto que esto
supone una técnica de fácil ejecución. Por otro lado, el gimnasio debía de
cumplir con los requisitos de aislamiento tanto térmico como acústico, por lo
que se estaba buscando una solución que fuera más allá de los costos de
mantenimiento e instalación. Para este espacio se propuso un sistema de
armaduras metálicas, las cuales serian auto sustentable, es decir una apoyada
sobre las demás. Este proyecto va más allá de la concepción de un espacio para
la practica deportiva, sino que esta dedicado a la valoración de los materiales
que se encuentran en el entorno, con suma creatividad. Esto demuestra claramente
que con la utilidad de materiales locales se puede resolver muchos problemas
funcionales en una estructura, incluyendo instalaciones que servirán para la
práctica deportiva de generaciones futuras. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com. |