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El
concreto.
Es un material semejante a la piedra que se obtiene mediante una mezcla
cuidadosamente proporcionada de cemento, arena y grava u otro agregado, y agua;
después, esta mezcla se endurece en formaletas con la forma y dimensión
deseadas. El cuerpo del material consiste en agregado fino y grueso. El cemento
y el agua interactúan químicamente para unir las partículas de agregado y
conformar una masa sólida, es necesario agregar agua, además de aquella que se
requiere para la reacción química, con el fin de darle a la mezcla la
trabajabilidad adecuada que permita llenar las formaletas y rodear el acero de
refuerzo embebido, antes de que inicie el endurecimiento. Se puede obtener
concreto en un amplio rango de propiedades ajustado apropiadamente las
proporciones de los materiales constitutivos. Un rango aun más amplio de
propiedades puede obtenerse mediante la utilización de cementos especiales
(cemento de alta resistencia inicial), agregados especiales (los diversos
agregados ligeros o pesados), aditivos (plastificantes y agentes incorporadores
de aire, microsilice o ceniza volantes) y mediante métodos especiales de cuando
(cuarado al vapor)
Estas propiedades dependen en gran medida de las proporciones de la mezcla, del
cuidado con el cual se mezclan los diferentes materiales constitutivos, y de las
condiciones de humedad y temperatura bajo las cuales se mantenga la mezcla desde
el momento en que se coloca en la formaleta hasta que se encuentra totalmente
endurecida. El proceso de control de estas condiciones se conoce como curado.
Para evitar la producción de concretos de bajos estándares se requiere un alto
grado de supervisión y control por parte de personas con experiencia durante
todo el proceso, desde el proporcionamiento en peso de los componentes, pasando
por el mezclado y el vaciado, hasta la terminación del curado.
Los factores que hacen del concreto un material de construcción universal son
tan evidentes que sido utilizado de diversas maneras por miles de años;
propobablemente se comenzó a usar en el antiguo Egipto. Uno de estos factores
consiste en la facilidad con la cual, mientras se encuentran en estado plástico,
puede depositarse y llenar las formaletas y moldes de cualquier forma. Su alta
resistencia al fuego y al clima son ventajas evidentes. La mayor parte de los
materiales constitutivo, con la excepción del cemento y los aditivos, están
disponibles a bajo costo, localmente o muy cerca del sitio de construcción. Su
resistencia a la compresión, similar a la de las piedras naturales, es alta lo
que lo hace apropiado para elementos sometidos principalmente a compresión,
tales como columnas o arcos. Así mismo, de nuevo como en las piedras naturales,
el concreto es un material relativamente frágil, con baja resistencia a la
tensión comparada con la resistencia a la compresión. Esto impide su utilización
económica en elementos estructurales sometidos a tensión ya sea en toda su
sección (como el caso de elemento de amarre) o sobre parte de sus secciones
transversales (como en vigas u otros elementos sometidos a flexión). (Colaborado por:
Ana Luisa Garcia,
www.arqhys.com
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