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La preocupación de un grupo de artistas –entre otros Behrens-,
industriales, periodistas y funcionarios ante la falta de una tradición
industrial conduce en 1907 a la creación de la Deutscher Werkbund, institución
cultural interesada en salvaguardar la calidad del diseño alemán. Los artistas
que se integran en el grupo son todos de tendencia vanguardista. La Deutscher
Werkbund recoge en sus principios parte de las teorías del Arts & Crafts inglés,
pero no se restringe a la artesanía, sino que se extiende también al trabajo
industrial, a la pieza realizada en serie. El documento redactado con motivo de
su fundación afirma que el propósito de la institución es mejorar el trabajo
profesional a través de la cooperación entre el arte, la industria y la
artesanía, por medio de la educación, la propaganda y una postura solidaria.
Pero esta postura solidaria fue un tanto efímera a causa de la polarización que
se produce en torno a las figuras de Van de Velde y de Muthesius.
En el año 1900, Van de Velde había sido contratado para
dirigir el Weimar Kunstgewerblicher Institut. Este arquitecto estaba convencido
de que unificar arte e industria es lo mismo que mezclar ideal y realidad, y que
una consecuencia de ello puede ser la destrucción del ideal. Muthesius, por su
parte, opina que las artes aplicadas tienen un significado artístico, cultural y
económico; cree en la necesidad de crear nuevas formas como manifestación
visible del impulso interno de una época. Para él las formas son parte de la
cultura y cumplen la misión de expresar la unidad de la nación. El medio
estético para sentar las bases de una cultura nacional sería definir unos
prototipos o normas que consiguieran la unificación general del gusto. El choque
entre ambos se produce en 1914 en una reunión de la Werkbund, al defender
Muthesius el producto estándar y Van de Velde la individualidad creadora del
artista. El arte se pone al servicio de la industria, y los artistas llevan a
cabo un gran número de diseños: Behrens diseña lámparas; Neumann, coches;
Gropius, locomotoras y compartimentos de coches-cama, etc. En el seno de esta
organización madura una nueva generación de arquitectos, entre ellos Walter
Gropius, Ludwig Mies van der Rohe y Bruno Taut. Después de la guerra celebran la
primera reunión en Stuttgart, en la que nombran presidente a Poelzig.
PETER BEHRENS (Hamburgo,
1868-Berlín, 1940) comienza su carrera como arquitecto en Darmstadt, pero
procede de Munich, donde se había dedicado sobre todo a la pintura, frecuentando
los círculos modernistas. Es uno de los cofundadores de la revista Pan. En 1897
forma parte de la Reunión para el Arte y el Artesanado de Munich y su trabajo se
centra en el diseño de vidrieras, vasos, porcelanas, joyas, etc. En 1899 el gran
duque Ernst-Ludwig von Hessen de Darmstadt le invita a participar como
diseñador, junto con otros seis artistas, en la creación de una colonia
artística de la que es arquitecto Olbrich. Durante los dos años siguientes
escribe numerosos artículos sobre diseño y arquitectura, inspirados en algunos
puntos en la obra de Nietzche Así habló Zaratustra, que le proporciona bases
simbólicas para sus realizaciones tempranas. Entre ellas destacamos la
denominada estructura cristalina, utilizada en su proyecto para los pabellones
de la Exposición de Oldenburg en 1905, y que tanta importancia tendrá después de
la guerra para el movimiento expresionista en arquitectura. Los pabellones
muestran una estructura geométrica basada en los principios clásicos de la
arquitectura y en los edificios de Brunelleschi, de quien toma la idea de la
estructura octogonal que utiliza en el primer edificio que realiza para la AEG,
el pabellón para la Exposición Naval de 1908 en Berlín. Como arquitecto de la
AEG, empresa con la que comienza a trabajar gracias a Rathenau, uno de los
fundadores de la Werkbund, diseña entre 1908 y 1914 varios edificios para
fábricas y almacenes, realizaciones en los que la fusión entre el vocabulario
clásico y la estructura funcional son evidentes. De todas ellas, sobresale la
fábrica de turbinas de Berlín (1908), un auténtico templo dedicado a la
industria, que, pese a su monumental aspecto, destaca por su sobriedad y
ligereza. Es un edificio industrial en el que se unen la función práctica y la
función estética, considerado como edificio-modelo para las futuras
construcciones industriales. Gropius lo alaba en su colaboración en el Jahrbuch
(libro del año) de la Werkbund en 1913. Para Mies van der Rohe la gran
preocupación de Behrens es la forma unida a la industria, la técnica y la
organización. Preocupación que será también la de Walter Gropius, del mismo Mies
van der Rohe y de Le Corbusier, artífices del desarrollo de la arquitectura
moderna en los años siguientes. (Enviado por: Chema Villanueva
Juarez. forense_86@hotmail.com)
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