|
Además, debemos estudiar el problema en el contexto de
diseños específicos. Tal estudio es importante, ya que de la imaginación y la
sensibilidad con que encaramos la variedad depende en gran medida la calidad de
nuestro trabajo. La idea de unidad, por el contrario, debe desarrollarse más
acabadamente. La unidad se logra por medio de la estrecha trama orgánica de
relaciones funcionales, visuales y expresivas que hacen de nuestro diseño algo
único y autocontenido. La organización figura-fondo y el agrupamiento de figuras
constituyen importantes factores, pero forman parte de toda percepción. Para
darles la cualidad de unidad en nuestros diseños, necesitamos una idea más
exacta de la naturaleza de tal cualidad.
La naturaleza de la unidad. Encararemos el
problema de esta manera. He utilizado la expresión "unidad orgánica" en varias
ocasiones. La palabra "orgánica" sirve para subrayar la idea de una relación
necesaria y funcional entre las partes y el todo. Procede del dominio de las
cosas vivas, las que siempre poseen dicha cualidad. Un ejemplo tomado de la
biología nos ayudará a aclarar el problema de la unidad en el diseño. Sir D'Arcy
W. Thompson ha escrito un libro fascinante, 0n Growth and Form, en el que
desarrolla la idea de que las formas naturales expresan el equilibrio entre las
fuerzas interiores de crecimiento y las fuerzas exteriores del medio ambiente.
Su tesis es que las formas naturales constituyen, por así decirlo, un diagrama
material de las fuerzas internas y externas. Una medusa, por ejemplo, está
compuesta por protoplasma líquido. Siendo un líquido en un medio ambiente
líquido, muestra tal equilibrio en forma muy clara. Las fuerzas internas son el
crecimiento y la tensión superficial. Esta última es una fuerza física que actúa
tanto en el reino orgánico como en el inorgánico. Las fuerzas externas son la
gravedad y la fricción del fluido. Un sencillo experimento nos ayudará a
comprender cómo actúan las fuerzas físicas involucradas. Supongamos que tenemos
un vaso alto con agua. Con un gotero, depositamos una gota de tinta china sobre
la superficie. Observemos ahora qué ocurre. La tinta, más. pesada, comienza a
hundirse. La tensión superficial no le permite mezclarse rápidamente con el
agua. La fricción fluida la aplana a medida que desciende y la convierte en un
disco que luego se abre para formar un anillo. Algunas pequeñas gotitas se
separan alrededor del borde y se hunden hasta que la fricción las hace formar
nuevos anillos. Si el vaso es bastante alto, podemos obtener varios sistemas
claramente definidos, que se tornan más pequeños a medida que descienden.
Comparen la fotografía de los anillos de tinta con la medusa y observen el
evidente paralelismo entre ambas. El cuerpo en forma de campana de la medusa es
como el disco de tinta justo antes de que las partes centrales constituyan un
anillo. El protoplasma, que posee gravedad específica más elevada con mayor
tensión superficial, alcanza un equilibrio antes de romperse en un anillo. Los
tentáculos que cuelgan de la campana corresponden al sistema de gotitas que
descienden. Otro paralelo notable es el modo de reproducción de la medusa. El
vástago crece sobre un tentáculo de una manera similar a la formación de un
anillo de tinta más pequeño.
Thompson no sostiene que una explicación puramente física baste para el
crecimiento de la medusa. Antes bien, lo significativo aquí es el sorprendente
paralelo entre la forma viviente y la que resulta únicamente de fuerzas físicas.
La mínima conclusión que podemos extraer es el hecho de la íntima relación entre
las fuerzas internas y las externas en la conformación de formas orgánicas. Este
ejemplo aclara dos aspectos del problema de la unidad en el diseño. En primer
lugar, nuestra respuesta visual se caracteriza por percibir todos los elementos
corno partes de un todo. En segundo lugar, la unidad visual surge de una unidad
estructural más profunda. Dicha unidad estructural no es un fenómeno casual,
sino el resultado de una necesidad inevitable que, en la naturaleza, es la
interacción de las fuerzas de crecimiento y las influencias configurativas del
medio ambiente, y, en el diseño, es la finalidad que encuentra expresión formal
en el material mediante una técnica. Ahora estamos en condiciones de analizar
las características especiales de la unidad visual sin perder de vista el lugar
que ocupa en el problema aún más vasto de 1a unidad del diseño. Ellas son: 1. Un
esquema cerrado de movimiento. 2. Equilibrio. 3. Relaciones proporcionales de
tamaño, número y grado. 4. Ritmo. En este capítulo consideraremos el movimiento
y el equilibrio; en el siguiente, la proporción y el ritmo. (Fundamentos
del diseño.
Colaborado por: Arto. Raul E, Rodriguez, RD.)
|