Arquitectura expresionista


   


Arquitectura impresionista.

Se viven tiempos de revolución en Alemania, nacen las primeras asociaciones de arquitectos, artistas e intelectuales y se crean el Novembergruppe (Grupo de Noviembre) y el Arbeistrat für Kunst (Consejo de Trabajo para el Arte), que durará dos años y medio. Aunque a partir de 1919 el director de este último es Gropius, su figura principal es Taut, que en el programa de 1918 sienta las bases de una arquitectura utópica y nueva, con un trasfondo religioso, que ofrece una opción alternativa a la vida urbana. Uno de sus ideales difundido repetidamente, es el unir las artes bajo las alas de la arquitectura. Como líneas de actuación se plantean el trabajar fuera del mercado burgués e ir más allá de las escuelas tradicionales. Estos grupos de trabajo son de gran interés histórico-sociológico, pero gran parte de su documentación fue destruida por los nazis. El Arbeistrat für Kunst editó folletos, organizó conferencias y dos exposiciones dedicadas a la arquitectura: en 1919, Exposición de Arquitectos Desconocidos, y en 1920, Nueva Arquitectura. En esta última se mostraron ilustraciones de los libro de Taut Alpine Architektur y Der Weltbaumeister.

Cronológicamente estos grupos coinciden con la creación en 1919 de la Bauhaus, aunque hemos de puntualizar que esta escuela se hallaba en Weimar, alejada del centro de la polémica ideológica, que es Berlín. Su hombre clave, Bruno Taut, colabora con el grupo que trabaja voluntaria y deliberadamente en el plano de la utopía, pues, según él mismo declara: Hoy no hay nada que hacer. No tenemos ladrillos ni cemento. No hay trabajo para el arquitecto; en consecuencia es el momento de trabajar en serio. Es el momento de no ser manipulados profesionalmente, pero es el momento de crear cultura. Se les puede acusar de no haber producido obras, pero no se les puede negar el mérito de haber creado cultura arquitectónica, que sí tendrá gran importancia en la segunda parte de la República de Weimar, cuando, gracias a los créditos norteamericanos, se pueden empezar a construir barrios de tipo popular.

Algunos miembros del grupo, como los dadaístas, adoptan seudónimos: Bruno Taut, “Glass” (el cristal), recordando el tema de la arquitectura de cristal de Scheebart; Walter Gropius “Mass”, (la medida); Hermann Finsterlin, “Prometeo”, por su dedicación a la investigación, que no se concreta en realizaciones, y Max Taut, el hombre de la objetividad llevada al máximo, “Anónimo”. Ellos son además sus principales componentes, entre los que Taut asume el papel de propagandista de la utopía y Finsterlin el de teórico. Otros arquitectos a considerar son Erich Mendelsohn, Hans Poelzig, los hermanos Luckhardt y Hans Scharoun. También dentro de las tendencias expresionistas está el grupo de la Gläserne Kette (Cadena de Cristal), formado por varios arquitectos que mantienen un fuerte intercambio de ideas por correspondencia tras la celebración de la “Exposición de Arquitectos Desconocidos” de 1919, bajo este nombre, sugerido por el poeta Alfred Brust, se reúnen arquitectos que consideran que el vidrio es el material más idóneo para sus proyectos utópicos, un material precioso para la sociedad estética en la que sueñan los expresionistas y que será básico para la construcción de los futuros rascacielos.

Desde 1920 el grupo se mueve alrededor de la revista Frühlicht, que es su portavoz. Un antecedente próximo se halla en la exposición de la Werkbund del año 1914 en Colonia, en la que se presentan pabellones que siguen directrices clásicas (Hoffmann, Muthesius y Behrens) junto a otros claramente innovadores (Taut, Gropius y Meyer). Taut se encarga del pabellón de Cristal, cuya única finalidad, según su autor, es el ser bello. Está construido en hormigón, hierro y cristal y coronado por una cúpula de vidrio a modo de calidoscopio de colores, y refleja la influencia de la obra Glasarchitektur (1914) de Paul Scheebart, quien además publica sus opiniones sobre la utilización del vidrio en la revista Vers Sacrum. Este escritor influye igualmente en la fábrica-modelo de Gropius, en las que se superponen formas de cristal con paredes sólidas, siguiendo su opinión de que el cristal otorga valor espiritual a los edificios.

Bruno Taut (Könisberg, 1880-Ankara, 1935) resume a la perfección el momento que atraviesa la arquitectura alemana en sus primeras obras como el pabellón de la Exposición de la Industria Siderúrgica, celebrada en Leipzig en 1913, y el pabellón de Cristal de la de Colonia de 1914. El vidrio es para Taut el símbolo de la paz y de la cooperación entre los pueblos, y de esa convicción surgen sus escritos y proyectos, en los que se unen la arquitectura del vidrio y la del color. Estas teorías se hacen realidad, de forma parcial, cuando es nombrado arquitecto de Magdeburgo en 1921, donde proyecta en colaboración con sus habitantes, la reforma del Siedlung y construye casas pintadas por sus moradores con vivos colores. Más tarde, en Berlín, sigue en esa línea con su contribución en Britz y en Berlín-Zehlendorf. Bruno Taut publica en 1920 el libro Der Welbaumister (El constructor del mundo), en el que a través de cuarenta grabados desarrolla el espectáculo arquitectónico que tiene sus inicios en una catedral gótica que se destruye, entre cuyos restos surgen la tierra, la sociedad, una casa y un palacio de cristal multicolor. Taut apunta temas que se desarrollarán ampliamente con el movimiento moderno, como son los de la vivienda, los monumentos urbanos y la forma de la ciudad.

El grupo formado alrededor de Taut en 1919 se compone de arquitectos-pintores que no llegan a realizar obra alguna, como Paul Gösch, Wenzel-August Hablick y Hermann Finsterlin, pero también de otros que con el tiempo llevan a cabo importantes proyectos, como en el caso de Hans Scharoun, encargado de la reconstrucción de la ciudad de Berlín. En la misma línea se han de considerar los proyectos de rascacielos de vidrio de Mies van der Rohe de 1922 y las realizaciones de Hans Poelzig (1869-1936), entre las que destaca el Grosses Schauspielhaus (Berlín, 1919), teatro que se construye sobre el antiguo edificio del circo Schumann –del cual se aprovechan algunos espacios-, encargado por Max Reinhardt, propietario de una cadena de teatros privados. Es una obra monumental, con un interior lleno de fantasía e ilusiones espaciales en donde todo el efecto expresionista proviene del techo, coronado por una cúpula con estalactitas de madera y yeso que se iluminan. En los años treinta, los nazis transforman el conjunto en una obra más clásica.

Erich Mendelsohn (Allenstein, Prusia, 1887-San Francisco, 1953) es una de las figuras clave del movimiento por su profesionalidad y su capacidad de síntesis. Inicia sus estudios de arquitectura en Berlín y los finaliza en Munich en 1912, donde en los siguientes años realiza principalmente diseños de escenografías para teatro. Hasta 1919 presenta en varios concursos proyectos que se pueden calificar de utópicos. Una de sus obras, la torre Einstein de Potsdam, está considerada como el primer monumento de la República de Weimar. Se trata de un observatorio destinado al análisis espectrográfico de la luz solar, para investigar y confirmar la teoría de la relatividad. Para la realización de este proyecto, en el que ya piensa desde 1914, entra en contacto con el profesor Erwin Finley-Freundlich, asistente de Einstein entre los años 1917 y 1921.

El observatorio se concibe como una unidad orgánica, como un continuum dinámico cuyas partes se interpenetran y los límites y las compartimentaciones tienden a borrarse. Es una construcción funcional, de plástica semejante a una escultura por sus formas libres y curvadas, y que puede relacionarse por el Barroco por su estructuración a base de triángulos partidos. Es una de las obras clave del expresionismo. Otras obras de este arquitecto son los almacenes Schocken de Stuttgart, los de Chemnitz, y el cine Universum; con ellas se sitúa en el límite del racionalismo. En 1933 se traslada a Inglaterra, y hasta 1939 alterna sus estancias entre Londres y Palestina. En 1941 se instala en Estados Unidos, donde en ese mismo año se lleva a cabo una exposición de su obra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y es elegido miembro del American Institute of Architecture. Auque hasta 1946 no recibe encargos, realiza a partir de entonces diversos proyectos, entre otros, el hospital Maimónides y la casa Russel en San Francisco (1948), y algunos centros comunitarios.

Colaborado por: Luis Uzcátegui luisuzc@hotmail.com


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