|
Los Templos griegos. Desde que en el año
Próximo Oriente empezaron a desarrollarse las grandes concentraciones urbanas,
dos milenios antes de la aparición de las ciudades griegas, uno de los elementos
fundamentales que distinguen a la ciudad y la separan de la aldea prehistoria es
la presencia de unos edificios especiales: el templo, donde gira la vida
religiosa, y el palacio en el que reside el poder civil. Cuando se estructura la
ciudad griega, en la época arcaica, el poder real ya ha desaparecido en el mundo
griego, sustituido por los grupos aristocráticos, que son los que detentan el
poder. No existen, por tanto, palacios en las ciudades griegas. Los únicos
edificios que, desde el punto de vista constructivo, se distinguen por encima de
las mediocres viviendas monumentales destinados templos, puesto que tampoco hay
edificios monumentales destinados a la vida civil colectiva. Estos últimos
aparecerán mas tarde, sin nunca alcanzar, no obstante, la importancia de los
templos.
El templo griego es una creación de la época arcaica, basada en elementos
anteriores, y que llego a través de una tradición imposible de seguir por falta
de datos. Los edificios anteriores al siglo VII, antes de Jesucristo, como es de
suponer, eran en buena parte de madera y no se han conservado. El templo griego
era, relativamente, de pequeñas dimensiones, por la tendencia anticolosal típica
del arte griego y a la vez porque funcionalmente no era necesario un edificio de
grandes proporciones, puesto que las ceremonias litúrgicas de masas se
celebraban al aire libre. El templo era básicamente la casa del Dios o, mejor
dicho, la casa que albergaba las imágenes sagradas. Los arquitectos no
dirigieron sus esfuerzos hacia el tamaño, sino hacia la calidad y el cuidado del
detalle. La planta del templo es muy uniforme, con variantes solo de detalle. Se
eleva en un recinto sagrado llamado Tememos, al que accede por una puerta(
Propileos), o varias, mas o menos monumental. La Cella o Naos, rectangular y
alargada que es la cámara donde reside la imagen de la divinidad. La Cella
acostumbrada estar precedida de un pórtico (Pronaos) y tener en el extremo
opuesto una cámara (opistódomos) a la que se entra desde el exterior y no tiene
comunicación con la Naos y sin entrada por la fachada trasera (Adyton). Este
ultimo es el caso menos frecuente.
Se solía dedicar el opistodomo a tesoro del templo. Sobre esta base funcional,
existen diferentes variantes por la disposición de las columnas a su alrededor,
según se limiten a la entrada o formen dos o cuatro pórticos rodeando la
estructura central que acabamos de describir. El tipo mas simple es el de planta
in ontis, en que solo hay columnas en la entrada, esto es, en la pronaus. Se
viene utilizando también la nomenclatura o serie de denominaciones de los
diferentes templos de acuerdo con las columnas que damos a continuación. -
Prostilo: Es el templo que solo tiene
pórtico de columnas en la fachada. - Anfipróstilo:
Es el que presenta columnas también por la parte del opistodomo. -
Preiptero: Es de este tipo el templo cuya
columnata lo rodea totalmente.
Otra clasificación atiende al numero de columnas
existentes en la fachada: - Dístilo, si solo hay dos columnas, lo que
ocurre únicamente en los templos muy pequeños. - Tetrasilo: si las columnas son
cuatro. - Hexastilo: si las columnas son seis. - Octastilo: Si es ocho el numero
de columnas. Como es natural , el numero de columnas de la fachada estaba en
relación con las dimensiones del edificio. El tipo corriente fue el de seis
columnas y solo los templos que alcanzan las máximas dimensiones disponen de
ocho. (Fuente oficial del articulo: Enciclopedia
CEAC del encargado de obras "historia de la arquitectura".)
|