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Una entrevista con Günther Förg. Yo no he
estudiado arquitectura, no sé leer un plano. Ante un edificio tengo ciertas
impresiones no analíticas; a través de mi obra me <<acerco>> a la arquitectura.
Otra cosa es estudiar la historia de la arquitectura, leer planos. Por ejemplo,
de la Casa del Fascio hay dos fotografías que son las más reproducidas, una es
recién terminada de construir, una foto antigua, y la otra después de su
restauración hace escasos años. Ambas imágenes son perfectas, en ellas puedes
leer todo el edificio, son fotos de arquitectos. Mi contemplación de un
edificio es emocional, me puede recordar a una película, escaleras como la de
Malaparte, con una mujer, que es Ika, que sube por ellas igual que B.B. en la
escena de Le mepri (El desprecio) de J.L. Godard. En absoluto es una
contemplación analítica.
Parece que tu interés en la arquitectura como medio de trabajo estriba en la
dificultad que tiene la arquitectura para comunicar. Los edificios son como
personas que no hablan ninguna lengua pero intentan transmitir emociones,
posiciones, intensidades afectivas. En tu obra, al mezclar edificios y
retratos, aparece en ambos, identificándolos, esta especie de protolenguaje…
Así es, pero hay una razón: las historias más o menos personales no son
interesantes, puedo contar algo hoy y tal vez interesa, luego se olvida. En
cambio el arte abstracto aún contiene una historia. Intento romper las
relaciones entre las cosas, esos retratos imponen una escala a las demás
fotografías, los retratos de mujeres son una arquitectura más. Las fotografías
de edificios estás hechas como <<instantáneas>>, y muestran ese aspecto
imperfecto, incómodo, deteriorado, de los edificios. Las mujeres también están
incómodas por el mero hecho de ser retratadas. Se establece una clara identidad
entre una realidad abstracta y una realidad emocional.
¿Te interesa la arquitectura, tal vez por ser una de
las disciplinas que más ha contenido la <<expresión>>? Sin duda,
para mí la mejor arquitectura es aquella que llega a resultar invisible,
discreta, humana. Me interesa la sucesión de secuencias a través de la idea de
habitar, ir de ventana en ventana, de puerta en puerta. Por otra parte la buena
arquitectura tiene proporciones y es significativa. De eso trata mi obra.
Autor original: (MOHAMMED AFANA, Universidad
de Arquitectura superior de Sevilla, España.
afaneh2468@hotmail.com) |