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Material metálico: hierro (revestimiento).
Revestimientos del hierro. Sus clases. Ante de proceder a tratamiento
alguno, es necesario limpiar el hierro de toda oxidación por medio de cepillos
metálicos, o sometiéndole al chorro de arena, igualmente se puede hacer con
ácidos, y se denomina decapado; es preciso después aclararlos con agua de cal y
secarlos bien, posteriormente se les tratara con algunos de los sistemas que en
este capitulo se indican. Los procedimientos mas empleados son los
recubrimientos metálicos obtenidos por inmersión y las pinturas; entre los
primeros figuran:
Galvanizado: Se obtiene recubriendo con una ligera capa de zinc los
elementos metálicos. Se emplea, generalmente, para recubrir chapas negras, que
reciben el nombre de galvanizadas.
Estañado: Recubriendo con una ligera película de estaño, el hierro que
protegido, pero aun siendo pequeña las deficiencias en forma de grietas que
pueda presentar este recubrimiento, es suficiente para ser atacado nuevamente de
oxidación; por este motivo, no se emplea en la protección de los elementos
ferrosos en las construcciones metálicas.
Entre las pinturas, están las siguientes: Pintura al óleo: Resulta muy
adecuada para proteger al hierro, se da en dos capas a base de aceite de linaza
y minio de plomo. La primera capa debe ser fluida para que no deje bolsas de
aire, que al romperse dejarían otra vez al hierro sin protección. Es aconsejable
que todos los elementos metálicos procedentes del taller vayan a la obra con la
primera capa o imprimación, dándose la segunda en la obra.
Pintura de cemento al agua: Se obtiene formando una lechada de cemento puro
y aplicándose carias capas, tres a cuatro como máximo.
Pintura asfáltica: Se aplica a los elementos que han de quedar enterrados
como postes, tuberías, cámaras de cables, etc. Se emplean pinturas a base de
asfalto y alquitrán en caliente. En la actualidad se emplean también emulsiones
asfálticas que pueden diluirse con agua y, que una vez secas, son impermeables e
inalterables a los agentes atmosféricos. Debido a la falta de protección
adecuada, es frecuente ver manchas de óxidos en los cielos rasos de los forjados
de pisos que producen un efecto deplorable.
Propiedades del hierro empleado en la construcción.
Densidad: La densidad aparente varía con la cantidad de carbono que
contengan los diferentes productos siderúrgicos, aumentado a medida que
disminuye su contenido de carbón.
Tracción: Como generalmente ocurre con todos los materiales empleados en la
construcción, el acero dulce tiene más resistencia en el sentido longitudinal de
sus fibras que en el transversal.
Compresión: Es el efecto mecánico que se produce en un cuerpo al que le ha
sido aplicado un cuerpo. Ejemplo: el esfuerzo q que están sometidos los soportes
en una construcción
Oxidación. El hierro al estar expuesto a los agentes atmosféricos, sobre
todo al aire húmedo, se descomponen formando un oxido hidratados. La oxidación
depende del contenido de carbono del material, aumentando al disminuir este: se
deduce por tanto, que los aceros serán más propenso a la corrosión que el hierro
dulce. La limonita y los minerales que la integran son los principales elementos
propensos a la oxidación de los materiales ferrosos.
Orín. Se denomina así a la capa porosa que acelera la destrucción del
hierro, siendo por tanto, necesario establecer los procedimientos adecuados para
evitarla.
Protección al incendio. Como revestimiento para proteger al hierro de la
acción del fuego, existen varios procedimientos. Uno de ellos consiste en
aplicar una tela metálica rodeando al elemento a proteger y cubriéndolo después
con una capa de hormigón. También da buen resultado el recubrir con una malla
metálica recubierta de un revoco de yeso, añadiendo algún agregado ligero como
amianto y vermiculita. Se emplea frecuentemente un aislamiento que consiste en
proteger los elementos metálicos con placas de arcilla y ladrillos refractarios
y al revoco de yeso correspondiente. (Colaborado por:
Ana Luisa Garcia,
www.arqhys.com
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