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Construcción ignífuga. A pesar de la no
existencia de construcciones del todo ignifugas existen posibilidades de hacer
las edificaciones resistentes a las llamas y su difusión con la utilización de
distintos materiales a la hora de la construcción. El término ignifugo hace
referencia a preservar contra el fuego. A pesar del uso de materiales que no
inducen combustión los elementos utilizados en la construcción suelen sufrir
daños como cualquier material común o combustible; en una edificación
cualquiera, construido con la unión tanto de hormigón como acero o yeso tiene
toda posibilidad de ser afectado por un incendio a pesar de que el mismo no
ocurra en dicha edificación ya que la flama puede expandirse. Para evitar la
difusión del fuego se requiere aislar las diferentes áreas de las edificaciones,
ya sean escaleras, muros, ascensores, entre otros, además de permitir a las
puertas cerrarse y la estructura dominante debe resistir al menos unas tres
horas en caso de incendio. Otro punto a tomar en cuenta es el tipo de material
interior que se coloca en la edificación ya que ciertos elementos tienden a
expedir sustancias venenosas al entrar en contacto con las llamas haciendo
combustión.
La durabilidad de la estructura y su buena resistencia van a depender de los
cimientos o fundaciones sobre los cuales se edifique, ya que con la base de la
misma y la condición del suelo, su buena utilización y las condiciones
geológicas del subsuelo tendremos como resultado la suficiente fuerza para el
desempeño adecuado y estabilidad de nuestra
construcción. Podríamos citar los elementos
fundamentales de una obra en orden de importancia, estos serian; los cimientos,
la estructura, que resiste las cargas y las trasmite a los cimientos, los muros
exteriores, las divisiones internas o muros panderetas, los sistemas de control
ambiental, como iluminación, los sistemas de transporte vertical, como
elevadores y escaleras, los sistemas de comunicación como pueden ser
intercomunicadores y los sistemas de abastecimiento de electricidad o agua. Otro
elemento de gran importancia a considerar son las cargas que actúan sobre la
estructura; estas pueden ser vivas, muertas, de vientos, sísmicas y algunas
otras cargas que no dejan de presentar importancia como son de nieve y lluvia;
Las cargas muertas se limitan al propio peso de la estructura como tal, mientras
que las cargas vivas se refieren a todas las cargas móviles que actúen sobre la
estructura y las cargas de viento se dan en los techos.
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