Instante
creativo.
Hay un lugar donde ocurre el proceso creativo de la persona. El diseño depende
de la cultura en sentido general más que de la magia de un momento de ilusión.
La creatividad corresponde al problema y la separación entre lo verbal y lo
icónico. Es ir más allá de la corriente y tratar de buscar en las reflexiones la
técnica del conocimiento. La subjetividad es una parte muy importante de la
racionalidad objetiva acercándose más a la idea de descubrir. La posibilidad
antropológica es un mecanismo propio de del pensamiento para llegar a la idea
creativa del
diseño y en todo esto la obra constituye la
manifestación del pensamiento y un medio para la búsqueda de nuevos proyectos.
El mundo es llamado a través de la relación de la experiencia intima y lo
posible.
En un acto creativo descubrimos nuestra forma y nuestra manera de pensar y es
entonces cuando nos comenzamos a sentir libres e intimidados por muchas cosas
que rápidamente se revelan. Realmente sabemos que vivimos el aquí y el ahora
gracias al enfoque extraordinario de la intensificación del presente. Todo esto
se convierte en una inserción en el mundo sensual y físico. Cuando proyectamos
algo hay siempre cosas que nos fascinan y creemos alcanzarlo escapándose de
nuestras manos ya que el proyecto no es solo lo que es sino lo que podría ser.
Lo opuesto a un espacio vació es un lugar donde posiblemente se da lo creativo
.Todo esto empieza con algo en las manos buscando la aceptación del ojo hasta
que todo se convierte en un agujero. En muchas ocasiones pensamos que la
arquitectura es más grande que la vida y no es así ya que no se puede pensar en
el diseño de la ciudad sin tomar en cuenta la vida de las personas. La palabra
amenidad es una palabra que esta en la esencia de la arquitectura y solemos
olvidarla como muchas otras cosas. La modernidad siempre fue limitada y la
amenidad es ese límite. La misma se convierte en una muestra de subjetividad y
de la intimidad. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ]