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Lloyds en Londres. Arquitectos: Sociedad de Richard
Rogers. El ejemplo más famoso del trabajo de Rogers con el funcionamiento
expuesto en el exterior, Lloyds es un icono moderno de Londres. Mientras que las
seis torres son las características más sensibles, el foco principal del
edificio está en el lugar de trabajo interior - el atrio interno (14 pisos y 76
metros (249 pies) de alto). Éste es el cubo alrededor de el cual toda la
actividad gira en una serie de galerías. Las instalaciones del edificio como
cuartos de baño, cocinas, los elevadores, etc… estan colocados en el exterior
del edificio adonde no consiguen interferir con el desarrollo de los trabajos de
negocios. Más importante, es accesible fácilmente desde afuera y significa que
puede ser aumentada o ser substituida con un mínimo de molestia y sin afectar el
espacio usado para oficinas. Lloyds es uno de los ejemplos más finos de la
arquitectura de alta tecnología británica y se ha descrito como “La catedral
mecánica”. Dentro del cristal y del acero oculta un cuarto inesperado: el cuarto
clásico de madera-artesonada Italianate de Adam. Utilizado por el consejo de
Lloyd, fue diseñado por Robert Adam en 1763 y fue originalmente el comedor de la
casa Bowood hasta que fue traído a Lloyd pieza por pieza.
Los edificios no son instituciones privadas idiosincrásicas: dan servicios
públicos al usuario y al traseúnte. Así la responsabilidad del arquitecto debe
ir más allá a lo que es un cliente promedio y dirigirse a un público más amplio.
Aunque el usuario promedio ofrece al arquitecto el punto de partida, debe
cuestionarse, pues la solución arquitectónica miente en el complejo y la
interpretación a menudo es contradictoria a las necesidades de los individuo, de
la institución, del lugar y de la historia. El reconocimiento de la historia
como un componente y último modelo de la legitimidad es una adición radical a
las teorías del movimiento moderno. El Vislumbre de pedacitos de acero
inoxidable que destella, o la luz eléctrico-azul en la noche, remendada sobre el
paisaje sobrio de la ciudad. Más como una calle vertical, su proximidad cercana
a otros edificios permite que penetre físicamente sus alrededores. La
configuración inusual es un resultado de su localización dentro del patrón
medieval irregular de la calle y de la filosofía del arquitecto de que el
edificio debe parecer ser montado en un “kit de piezas”… Todos los detalles
estructurales están completamente en exhibición, dando al espectador una
comprensión apenas de cómo se apoya el edificio. Dentro de, la atmósfera está
asombrosa catedral… La luz se vierte abajo y la luz adicional viene de las
grandes guarniciones, que también actúan como extractores de aire, fijó en el
techo. La piel externa triple-esmaltada del revestimiento actúa como tubo de
aire desde el techo hasta el piso. (Colaborado por:
Miguel Angel Heredia,
www.arqhys.com
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