Los reflectores



Los reflectores.

Los reflectoresEn la construcción de luminarias sobre todo los reflectores sirven como elementos conductores de la luz. Además de reflectores con superficies de reflexión difusa —casi siempre blanco o mate— se utilizan reflectores con superficies brillantes. Éstos se fabricaban originalmente en cristal espejeado por el envés, lo que llevó al concepto aún usual de la técnica del reflector de espejo.

Como material para reflectores se utilizan en la actualidad sobre todo aluminio anodizado y materiales sintéticos, como plástico, que llevan un recubrimiento de cromo o aluminio, respectivamente. Los reflectores de material sintético resultan más económicos, pero la carga térmica es limitada y no son tan robustos como los reflectores de aluminio, que, debido a su resistente capa anodizada, están mecánicamente protegidos, pudiendo soportar altas temperaturas.

En los reflectores de aluminio coexisten diferentes materiales, en parte se componen totalmente de aluminio puro de alta calidad, en parte sólo llevan un recubrimiento de aluminio puro. La capa final anodizada puede tener un grosor variado según su aplicación; para zonas de interior normalmente es de 3-5 µm, para luminarias de exterior o entornos con cargas químicas, puede llegar a 10 µm. El anodizado se puede producir en la materia prima (anodizado en bobina) o más costoso en el reflector individual (anodizado estacionario). Las superficies pueden ser lisas o mates; el efecto mate ocasiona una luminancia más alta pero más uniforme del reflector. En caso de desear una dispersión ligera del cono luminoso producido, tanto para conseguir una dirección de luz más suave como para equilibrar la falta de uniformidades, las superficies de reflector pueden ser faceteadas o martilleadas. Los reflectores metálicos pueden llevar una capa dicroica, con lo que se facilita el control del color de luz así como la parte de radiación UV o infrarroja. La característica de una luminaria se determina esencialmente por la forma del reflector utilizado. Casi todos los contornos del reflector pueden relacionarse con la parábola, la esfera o la elipse.

Los reflectores parabólicos representan la forma de reflector más utilizada. Ofrecen la posibilidad de dirigir la luz del modo más variado —sea por radiación concentrada, horizontal o asimétrica— y posibilitan también una determinada limitación de deslumbramiento. En los reflectores parabólicos la luz de una fuente de luz que se encuentra en el punto focal de la parábola se radia en paralelo al eje parabólico. Si aumenta la desviación de la fuente de luz de la forma puntual ideal —con referencia al diámetro parabólico—, aumenta la divergencia del haz de luz emitido. Si el contorno de reflector se construye por el propio eje mediante rotación de una parábola o un segmento parabólico, resulta un reflector con distribución de luz de radiación controlada. En fuentes de luz lineales se produce un efecto comparable mediante reflectores acanalados con sección parabólica. Si el contorno de reflector se construye mediante rotación de un segmento parabólico por un eje que está situado en un ángulo al eje parabólico, resulta, según el ángulo, una distribución de luz horizontal hasta una característica Batwing.

Ángulo de irradiación y de apantallamiento se pueden escoger libremente de modo que se pueden proyectar luminarias para diferentes exigencias a la distribución de luz y limitación de deslumbramiento. Los reflectores parabólicos también se pueden aplicar en fuentes de luz lineales o planas, por ejemplo, lámparas-PAR o lámparas fluorescentes, aunque en este caso las lámparas no se encuentran en el punto focal de la parábola. No obstante, en este caso se pretende menos una orientación paralela de la luz que una óptima limitación del deslumbramiento. El punto de encendido de la parábola se encuentra en esta forma de construcción sobre el pie del segmento parabólico situado enfrente, de modo que la luz de la fuente de luz que se encuentra por encima del reflector en ningún caso puede ser radiada por encima del ángulo de apantallamiento dado. Tales construcciones no sólo se pueden aplicar en luminarias, sino también en la conducción de la luz diurna; rejillas parabólicas —por ejemplo, en claraboyas— también conducen la luz solar, de modo que se puede descartar el deslumbramiento por encima del ángulo de apantallamiento.


En los reflectores parabólicos hasta ahora descritos sólo se da una radiación definida —y con ello una limitación de deslumbramiento efectiva— para fuentes de luz ideales, es decir, puntiformes. Si el foco es volumétrico —por ejemplo, en el caso de lámparas incandescentes mates ya se producen efectos de deslumbramiento por encima del ángulo de apantallamiento; en el reflector se visualiza luz deslumbrante, aunque la propia lámpara esté apantallada. Mediante reflectores con punto focal de parábola desplazable, los denominados reflectores Darklight, se puede evitar este efecto; la claridad se produce en el reflector también si el foco es volumétrico sólo por debajo del ángulo de apantallamiento a través de la fuente de luz entonces visible. 2.6.2.3 Reflectores esféricos En reflectores esféricos se refleja la luz de una lámpara, que se encuentra en el punto focal de la esfera, hacia este punto focal. Se utilizan sobre todo como ayuda en conexión con los reflectores parabólicos o sistemas de lente. En este caso sirven para dirigir la parte libremente radiada del flujo luminoso de la lámpara al reflector parabólico y así incluirlo en la conducción de luz o aprovechar convenientemente la luz entregada hacia atrás mediante retroreflexión hacia la lámpara.

En este caso la luz radiada desde una lámpara no es reflejada hacia la fuente de luz, como en el caso anterior, sino que los reflejos siempre pasan por el lado de la lámpara. Se utilizan sobre todo en lámparas de descarga, para evitar un calentamiento con disminución del rendimiento de las lámparas por la luz reflejada. En estos reflectores la luz de una lámpara que se encuentra en el primer punto focal de la elipse se refleja hacia el segundo punto focal. Con ello se puede utilizar el segundo punto de encendido de la elipse como fuente de luz imaginaria, de libre radiación. Se utilizan para producir un inicio de luz directamente en el techo. Incluso si se deseara un recorte de techo lo más pequeño posible para Downlights, se pueden aplicar reflectores elípticos. En este caso el segundo punto de encendido puede estar situado directamente en el plano del techo como fuente de luz imaginaria de libre radiación, pero también es posible proporcionar mediante un reflector parabólico una salida de luz controlada y la limitación del deslumbramiento.

Gracias al colaborador Tomas Matias Rodriguez por enviarnos este material para ser publicado. [ Equipo arquitectura y construcción de ARQHYS.com ].

Para citar este articulo en formato APA: ( ARQHYS. 2012, 12. Los reflectores. Revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/contenidos/los-reflectores.html.)




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