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Arquitectura multimillonaria. El arquitecto
Santiago Calatrava ha desarrollado hasta la fecha once grandes obras en la
Comunitat Valenciana, a las que hay que añadir otros tres proyectos que están
pendientes de materializarse. De todos ellos, el Palau de les Arts es, sin duda,
la mayor actuación, con un coste del orden de los 330 millones de euros. Vicente
Aupí, Valencia. Aunque Calatrava nunca ha hecho públicos sus honorarios, ya en
los tiempos en que se inició la Ciudad de las Artes y de las Ciencias a mediados
de los años 90 se reconoció en medios de la Generalitat que la cuantía ronda
entre un 10% y un 11% del coste de ejecución material de cada obra. Aunque esto
supone ingresos multimillonarios, no es algo exclusivo de Calatrava, ya que esos
porcentajes se consideran como uno de los baremos de referencia entre los
arquitectos de primera fila mundial, como Norman Foster, Jean Nouvel, Richard
Rogers, Renzo Piano y otros muchos. No hay, en este aspecto, una cifra legal
preestablecida, pero ese 10-11% del coste de ejecución de las obras es el que se
considera más aproximado a lo que percibe la élite de la arquitectura.
La primera obra de Calatrava en su tierra natal fue el puente Nou d'Octubre. Se
construyó entre 1986 y 1989, por encargo de Ricard Pérez Casado cuando era
alcalde, y trajo la primera polémica, porque el puente entró en servicio sin que
se ejecutara todo el proyecto, ya que no se llevaron a cabo los estanques
concebidos por el arquitecto e
ingeniero valenciano bajo al tablero, que
tenían la misión de reflejar la imagen del puente. La predilección de Calatrava
por hacer del agua un espejo que realce sus creaciones ya quedó patente aquella
vez. Por entonces la Generalitat, presidida por el socialista Joan Lerma, ya
había iniciado los contactos con Calatrava para que participara en el diseño
arquitectónico de la Ciudad de las Ciencias, actualmente denominada Ciudad de
las Artes y de las Ciencias. Las propuestas del arquitecto para el complejo han
tenido un sinfín de etapas y cambios, pero en síntesis el proyecto original
estaba compuesto por l'Hemisfèric, el Museo de las Ciencias y el pirulí, la
torre de telecomunicaciones de 382 metros que nunca llegó a la vertical de
Valencia porque el primer gobierno autonómico del PP, presidido por Eduardo
Zaplana, se cargó el principal símbolo socialista del proyecto.
Palau por pirulí
Pese a que los cimientos de la torre ya se habían empezado a construir, con una
inversión aproximada de 6 o 7 millones de euros en ellos, el ejecutivo de
Zaplana llegó a un acuerdo con Calatrava para renunciar al pirulí y construir en
su sitio el gigantesco Palau de les Arts, cuyas polémicas obras duran ya 11
años. Las obras de la torre se adjudicaron por unos 84 millones de euros, en
torno a 14.000 millones de pesetas de la época. El Palau, sin embargo, ha
encarecido el presupuesto inicial hasta más de 300 millones de euros.
L'Hemisfèric, el edificio más sencillo de la Ciudad de las Artes, inaugurado en
abril de 1998, costó unos 24 o 25 millones de euros, y el museo, al que
finalmente se llamó Príncipe Felipe, otros 150 millones de euros. Cabe recordar
ahora que al propio Príncipe le tocó descubrir la placa inaugural del museo
antes de que las obras estuviesen terminadas y el centro se abriera al público
en el año 2000, lo que en su momento motivó un evidente malestar en la Casa
Real, que llegó a pedir explicaciones a la Generalitat. En el recinto de
la Ciudad de las Artes, Calatrava también logró introducir l'Umbracle, el paseo
ajardinado de más de 300 metros de longitud que jalona los edificios por el sur.
Y previamente a todo ello, la propia Generalitat le encargó, a través de su
sociedad pública Ciudad de las Artes y de las Ciencias (Cacsa), la prolongación
del puente del ingeniero Fernández Ordóñez en Monteolivete, que separa
l'Hemisfèric del Palau de les Arts.
La «Peineta»
En 1995 se inauguraron en Valencia, por otra parte, el puente de la Alameda
-popularmente conocido como la «Peineta»- y la estación del metro emplazada bajo
el mismo. En la actualidad, dentro del ámbito de la Ciudad de las Artes, se
ejecutan las obras del puente atirantado de Serrería y el Ágora, un nuevo
espacio en forma de plaza pública cubierta, cuyo destino de momento es acoger el
Open de Tenis, previsto para 2009. En 2004 Calatrava anunció, con el respaldo
del Consell y el ayuntamiento, varios rascacielos para viviendas y oficinas, con
alturas en torno a 300 metros, dentro del recinto de la Ciudad de las Artes. De
momento esta iniciativa está paralizada, pero la idea está basada en la Turning
Torso de Malmo (Suecia). Debido al enorme coste que supone la torsión de las
estructuras, la viabilidad económica no está clara. La Generalitat tampoco ha
encontrado promotores dispuestos a asumir el proyecto. En Valencia, Calatrava
tiene pendiente también el obelisco conmemorativo de la visita del Papa en el
año 2006. De sus 14 obras y proyectos en la Comunitat sólo dos están fuera de
Valencia. El primero es la plaza de España de Alcoi, inaugurada en 1996, también
rodeada de muchas polémicas. El otro es el Espai Comercial de Castelló, que
cuenta con el visto bueno del Consell y el ayuntamiento de la capital de la
Plana y que por el momento sólo es un proyecto, del que se estima el coste en
unos 60 millones de euros. |