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Forma exterior e Interior.
La mayor parte de las composiciones plásticas tienen dos aspectos formales
distintos: exterior e interior. La escultura por ejemplo, se ocupa por lo
general tan solo de la forma interior, si bien esto no es siempre así. En otros
casos, solo la forma interior tiene importancia; como en las tumbas egipcias
excavadas en la roca y en muchas escenografías y diseños para display. Casi
siempre ambos aspectos se separan y difieren. Otras, se unen estrechamente. Esa
misma relación puede crear un problema focal. Las catedrales góticas son un
ejemplo de esto: su volumen interior, nave, alas, crucero, capillas laterales,
etc. están todos directamente expresados en la forma exterior. Para lograr el
mismo efecto, los arquitectos usan transparencia y penetración. Nos ayudará
considerablemente al visualizar formas plásticas el tener en cuenta esta
distinción. Veremos en breve que estos elementos plásticos actúan a este
respecto de modos diferentes. Mucho de su efecto espacial resulta de acentuar
sus características inherentes de forma interior. Podemos casi afirmar que es
espacio, como elemento plástico, depende de estas actividades interiores.
Forma cerrada y abierta.
La otra cualidad general de la composición plástica esta relacionada con la
diferencia entre forma cerrada y forma abierta. Forma
cerrada. Ciertas composiciones plásticas parecen estar contenidas
dentro de un simple volumen de encierro, generalmente de orden geométrico.
Llamamos a esto envoltura formal: todo ocurre dentro de ella, nada se proyecta
hacia el exterior. Esta superficie terminal de la forma la aísla del espacio
circundante. Cualquier actividad espacial que pueda tener se ejercerá dentro de
la envoltura. Como arquetipo arquitectónico de esto podemos considerar el
Partenón. En rectángulo sólido de la cella, rodeado por la columnata, que
termina en los planos inclinados del techo, expresa una simple envoltura formal.
Se siente la interrelación de todas las partes con respecto a este concepto
denominarte. La típica casa colonial de Nueva Inglaterra tienen la misma
cualidad. El diseño industrial moderno ofrece una tendencia similar. Tomemos
como ejemplo el automóvil: el montaje de los elementos, la cubierta del motor,
la carrocería, el espacio para los pasajeros, el techo, el guardabarros y el
baúl, en los modelos antiguos se reunirán únicamente en base al funcionamiento.
Visualmente constituían un ensamblaje más que una unidad. Lo que el diseñador
moderno trata de hacer es unir todos estos elementos para que expresen una sola
y unificada envoltura formal. Sentimos a veces que este problema lo ha dominado
a tal punto que olvida con frecuencia algunos de los requisitos funcionales
importantes. El mismo criterio se ve en escultura.
Con frecuencia los escultores tratan de conservar el carácter
del bloque, en particular cuado hacen una talla directa en piedra o en madera.
La obra de Jhon Flannagan es interesante desde este punto de vista. tenía la
costumbre de coleccionar piedras cuya forma natural desgastada le sugería algún
tema. Tallaba lo menos posible, para lograr extraer de la piedra el concepto del
artículo, conservando, en lo posible, el volumen natural original. So obra
"Jonas" es un buen ejemplo. No queremos decir con esto que se debe buscar una
envoltura formal ya hecha. El "Jaguar" precolombiano podría haber sido tallado
en la envoltura elipsoidal o en un bloque cuadrado. El poder de la envoltura
elipsoidal que controla una forma terminada no admite escapatoria. Si volvemos a
considerar los ejemplos presentados, vemos claramente que, cuando se controla la
composición plástica con esta clase de envoltura, se obtiene una expresión
característica. Nuestra forma tiene interrelaciones estrechas. Tiene cerramiento
con respecto al espacio que lo rodea. Es densa y compacta. Eso sugiere que
algunos temas se adaptan a este tratamiento, otros, no. (Fundamentos
del diseño.
Colaborado por: Arto. Raul E, Rodriguez, RD.) |