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Puente del Gard - Remoulins - Francia.
El Puente del Gard, es un antiguo acueducto francés situado junto a una
población y comuna francesa llamada Remoulins -en el departamento de Gard-. La
estructura fue hecha
durante el Imperio Romano, aunque a ciencia cierta no se tiene un dato seguro de
quién fue el creador del diseño. Sin embargo, lo que sí es conocido es su
objetivo: llevaba el agua a través del Valle de Gardon, como parte de un sistema
de acueducto ya existente -con unos 50 kilómetros de extensión-, a través del
cual se transportaban millones de litros diarios.

Es importante conocer que en ese período se utilizaba algo conocido como
argamasa, un tipo de mortero empleado como material de construcción en
albañilería, compuesto por una mezcla de cal, arena y agua. Y aunque parezca
increíble, el puente fue construido sin utilizar la argamasa. En otro aspecto,
las piedras de la estructura fueron unidas con grapas de hierro; y la
mampostería fue elevada a través de poleas accionadas por una gran cantidad de
obreros. Sumado a esto, se edificó un andamio como soporte de la estructura,
mientras durara su levantamiento. A pesar de que pareciera ser un trabajo
de muchos años, se especula que duró alrededor de tres años, con la
participación de unos 800 a 1,000 obreros.
Lo lamentable es que luego de unos años el mantenimiento fue nulo porque los
sedimentos iniciaron un proceso de obstrucción que produjo que los residentes
del área comenzaran a tomar piezas de la estructura para usos personales -aunque
a pesar de esto, aún permanece en excelentes condiciones-. Durante varios
años el acueducto tuvo la función de un puente, con el fin de facilitar el
tráfico peatonal, sin tener que atravesar el río. Y en este mismo sentido, en el
año 1743 se construye un nuevo puente encima de los arcos del nivel inferior,
especialmente para el tráfico rodado.
En cuanto a la restauración, durante los siglos XVIII y XIX se hicieron algunos
cambios positivos, de modo tal que recobrara su atractivo turístico. Y uno de
los detalles más interesantes es que aún quedan marcas realizadas por los
obreros originales, donde indica la ubicación de cada piedra. En años más
recientes, el gobierno francés llevó a cabo un proyecto de rediseño que concluyó
en el año 2000 -se construyó un peatonal en el área circundante al acueducto, se
mejoraron las instalaciones turísticas y se adicionó un mueso. Un dato curioso:
El Pont du Gard ha sido una de las cinco atracciones turísticas más visitadas de
Francia. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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