Estilo renacentista



El estilo renacentista

Entre los diferentes factores que motivaron la ruptura con el espíritu gótico cabe citar: el hallazgo de textos griegos y latinos, que permitió conocer mejor la antigüedad, despertando un mayor interés por ella; la invención de la imprenta y de la técnica del grabado, que favoreció el estudio de las obras del arte clásico; una nueva forma de vida mas sensible a la cultura y a la belleza, etc.

Estilo renacentistaFue en Italia donde con mas fuerza y mas tempranamente se manifestó este culto por el mundo clásico, y no cabe duda que el renacimiento es una creación puramente italiana.

Periodos del Estilo renacentista.

En la evolución del renacimiento italiano suelen distinguirse dos etapas:

– El Siglo XV o “Quattrocento”, fase inicial llamada corrientemente primer renacimiento.

– El Siglo XVI o “Cinquecento”, fase final o segundo renacimiento. Naturalmente, esta división es solo aproximada y se hace únicamente con el fin de facilitar la comprensión de las variantes del estilo a lo largo de su desarrollo.


Se da el caso, por ejemplo, de que el arquitecto Bramante construye en los dos siglos, si bien observa en sus obras una actitud diferente. De una manera general, los dos siglos se diferencian en el hecho de que mientras el primer renacimiento tan solo adopta de la antigüedad determinamos elementos constructivos y decorativos, el segundo se atiene fundamentalmente a la proporción y ritmos propios de los modelos clásicos.

Dicho así podría pensarse que las realizaciones arquitectónicas del renacimiento se limitaron a ser copias serviles de las obras que tomaron como modelo.

Lejos de ello, los arquitectos renacentistas consiguieron crear un estilo vigoroso y original. Las primeras manifestaciones renacentistas se produjeron en Florencia y esta mantuvo su primacía durante todo el primer periodo. En el segundo, pierde su influencia y Roma pasa a primer plano.

Arquitectos renacentistas.

En el románico, así como también salvo casos contados en el gótico, se desconocen los autores de los proyectos.

En el renacimiento el arquitecto sale del anonimato y pone de manifiesto su personalidad. En el primer renacimiento se distinguen tres escuelas.

Veamos sus diferencias. La escuela toscana, que se distingue por la simplicidad y pureza de las formas.

El máximo representante de esta escuela en la primera mitad del “Quattrocento” es Felipe Brunelleschi, y el de la segunda León Alberti, que en varios aspectos se anticipa a la arquitectura del “Cinquecento”.

– La escuela Lombarda, que a la pureza de línea de florentina contrapone la riqueza decorativa mediante la abundancia de esculturas y el uso de mármoles policromados.

El arquitecto máximo de esta escuela es Bramante, que en un principio trabaja en Milan y en el Segundo periodo del estilo en Roma.

La escuela veneciana, también de mayor riqueza que la toscana, por los revestimientos de mármoles policromados, y en la que las formas clásicas enlazan con las formas ojivales y orientales.

Entre todos los arquitectos de esta escuela sobresale Antonio Rizzo. Como arquitectos del segundo renacimiento sobresalen el ya citado Bramante, Miguel Ángel Buonarroti y Andrea Paladio. (Fuente oficial del articulo: Enciclopedia CEAC, del encargado de obras “historia de la arquitectura”.)

Subtemas de estudio sobre el renacimiento

Para citar este articulo en formato APA: Revista ARQHYS. 2012, 12. Estilo renacentista. Equipo de colaboradores y profesionales de la revista ARQHYS.com. Obtenido , de http://www.arqhys.com/contenidos/renacentista-estilo.html.




Un comentario

  1. macronet says:

    Excelente. Puedo aportar que el Renacimiento surgió en la ciudad de Florencia como consecuencia de la progresiva apertura de las ciudades al comercio, a la emergencia de nuevos grupos sociales conocidos como burgueses que invertían su capital en la compra de obras de arte, en el contacto con el mundo de Oriente, etc. Todos estos elementos permitieron al hombre de la época comenzar a dejar de lado el teocentrismo que lo ponía al completo e indiscutible servicio de Dios para pasar a observar la naturaleza, todo lo que lo rodeaba y, especialmente, a sí mismo…