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Corrientemente, los arcos no descansan directamente sobre las
columnas, sino que entre ellos se interpone un trozo de entablamento a manera de
capitel. La cúpula es el elemento mas representativo del renacimiento. La
primera fue levantada por Brunelleschi en la catedral de Florencia. Al edificio,
de construcción gótica, le faltaba el cimborrio que debía cubrir la enorme
anchura de sus tres naves. Brunelleschi se inspiro en el Panteón de Roma, pero
mientras que la cúpula de este es una media esfera, la altura de la cúpula de la
catedral de Florencia es mayor que el radio. Mediante un sistema netamente
medieval Brunelleschi resolvió el problema de contrarresto de los empujes.
Dispuso una bóveda cuyos empujes laterales contrarresta con la caja de otra
exterior. Para una mayor seguridad, cincha aquella con potentes anillos de
madera.
Gracias a su apuntalamiento y al tambor octogonal en que apoya la cúpula, esta
se distingue por la elegancia de sus proporciones. Completa el conjunto una
bella linterna o pequeña cúpula construida encima, para dar mas luz al interior
del edificio. Gran realización del segundo renacimiento es la cúpula de la
basílica de San Pedro, en Roma, obra de Miguel Ángel y que se eleva hasta
alcanzar los 131 Metros. La decoración tipo fantástico en la que el artista
combina caprichosamente los diversos reinos de la naturaleza creando seres
monstruosos, en parte animales, en parte humanos y en parte vegetales, recibe
ahora el nombre ce grutesco, por haberse difundido su uso a raíz de los
descubrimientos de las pinturas de este tipo del palacio imperial, cuyos
salones, por estar soterrados, parecen grutas. Creación del renacimiento son las
balaustradas. Los balaustres, formados por dos copas una encima de la otra con
la superior invertida, pueden ser lisos, acanalados o bien estar ornamentados
con hojas de acanto. Por ultimo, mencionaremos las pinturas al fresco que cubren
bóvedas y cúpulas.
Iglesias renacentistas. Las iglesias
renacentistas son de planta central o cruz latina, con tres naves divididas por
columnas en vez de los pilares románicos o góticos. Las naves están cubiertas
por bóvedas de cañón o techo artesonado. Las paredes de las naves laterales
están adornadas con monumentos funerarios y altares ricamente decorados. La
fachada revela la altura de las naves interiores: la parte central, mas ancha
que las laterales, es también mas alta, termina con un frontón triangular y se
une a con las laterales por medio de dos grandes volutas en forma de S. Este
motivo fue aplicado por primera vez por Alberti en Santa Maria Novella. En
Venecia frecuentemente las fachadas de las iglesias terminan con un frontón
semicircular. Las portadas carecen de la riqueza y la amplitud de las góticas y
rara vez son abocinadas. El tipo de portada mas común es el vano rectangular
adintelado que flanquean dos pilastras o semicolumnas adosadas a la pared.
También sobre las pilastras puede levantarse un arco de medio punto o rebajado
que hace de cornisa en un lucernario ciego adornado con una concha o una efigie
de la Virgen. Por lo general, tanto las pilastras como el dintel están
decoradas. Sobre la portada central suele hallarse el rosetón, mas pequeño y mas
sencillo que en el gótico. Pilastras y ventanas completan la decoración de la
fachada, que en Venecia se enriquece con un revestimiento de mármol. Los
baptisterios se reducen a una capilla en el interior de la iglesia, próxima a la
puerta de entrada. En el Cinquecento, Vignola, discípulo de Miguel Ángel, crea
con la de Jesús de Roma un tipo original de iglesia, con caracteres que
preludian el estilo siguiente, el barroco. Es de una sola nave con capillas
laterales. Los brazos de la cruz son muy poco profundos y la nave central se
ensancha a costa de las laterales, que se reducen a dos filas de capillas bajas,
pequeñas y comunicadas entre si. Resulta de gran recogimiento, a la vez que de
gran magnificencia. Este tipo de iglesia dio lugar al llamado estilo
“jesuítico”, ya que fue adoptado por la Compañía de Jesús.
Palacios renacentistas. El gusto por la vida
mas cómoda y fastuosa, así como el mayor culto a la belleza dieron a la
construcción de palacios. En el primer renacimiento la mayoría conserva todavía
cierto aire de fortaleza, al predominio del macizo sobre el vano y al muy
extendido empleo del almohadillado. Es también Brunelleschi quien crea el nuevo
tipo de palacio renacentista con el palacio Pitti, ampliando considerablemente
en el siglo XVI. Aunque al prescindir de la torre defensiva de las casas
florentinas medievales le de mayor carácter urbano, toma de la arquitectura
romana el fuerte paramento almohadillado, recubre con el la fachada y traza en
la planta baja las ventanas pequeñas y a gran altura. El aspecto de fortaleza
aparece mucho mas moderado en el palacio de los Médicis, proyectado por
Michelozzo. En él el almohadillado domina solo la planta baja; en el primer piso
vemos una sillería de juntas rehundidas, y en el segundo la superficie es lisa.
Las ventanas de la planta baja fueron incorporadas posteriormente. En el segundo
renacimiento el palacio pierde totalmente el aspecto de fortaleza. Como en el
Quatrocento encontramos cornisas que dividen horizontalmente la fachada y una
cornisa final, de mayores dimensiones, muchas veces coronada por un ático o una
balaustrada ornamentada con estatuas que oculta la cubierta. (Fuente oficial del articulo:
Enciclopedia CEAC, del encargado de obras "historia de la
arquitectura".) |